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Bárcenas, el escándalo de corrupción del año


Mikel Marlasca – Madrid 27/12/2013

Poca gente hay en este país que no haya oído hablar del Caso Bárcenas, el escándalo político del año que forzó a un presidente de Gobierno a dar explicaciones ante la presión de la oposición, en su conjunto, y de la sociedad, en general. Luis Bárcenas, el conocido ex tesorero del Partido Popular, protagonizó durante más de 15 años algo más que una práctica regular: la compra de sobres, no así de sellos, por desgracia.

El 18 de enero de 2013, el periódico El Mundo publicó que el entonces tesorero del Partido Popular había estado pagando sobresueldos a altos cargos del partido con dinero negro. Según este medio, éstos habrían oscilado entre los 5.000€ y los 15.000€ mensuales. Casi dos semanas después, el diario El País, publicó unos documentos que supuestamente confirmaban la «contabilidad B», del Partido Popular, que habría tenido lugar entre 1990 y 2009. Algunos de los nombres que aparecían asociados a los sobresueldos fueron los de José María Aznar, Francisco Álvarez Cascos, Javier Arenas o el propio presidente Mariano Rajoy.

Sin embargo, para entender el Caso Bárcenas hay que remontarse al 25 de febrero de 2009, cuando el tesorero del PP fue imputado en la Trama Gürtel. Según las investigaciones judiciales, Luis Bárcenas habría recibido de esta trama más de un millón de euros en dinero negro, lo que causó su dimisión como senador en 2010. Ese mismo año, el Consejo General del Poder Judicial sustituyó al juez Baltasar Garzón por Pablo Ruz, juez de la Audiencia Nacional, para llevar el caso de la Trama Gürtel.

El 16 de enero de 2013, Ruz recibió documentación procedente de Suiza en la que confirmaba que Bárcenas tenía 22 millones de euros depositados en el país alpino. Este hecho, sumado a las revelaciones del diario El País, hizo que el juez Ruz preguntara a la fiscalía anticorrupción si había motivos de imputabilidad, a lo que el Fiscal General del Estado, Eduardo Torres Dulce, respondió que había materia de investigación. Del mismo modo, Hacienda confirmó que Luis Bárcenas se había servido de la amnistía fiscal del Ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, para legalizar el dinero negro. El País publicó más documentos de la supuesta «contabilidad B» del Partido Popular, en los que se afirmaba que hasta el 70% de su financiación habría vulnerado de la Ley de Financiación de los Partidos Políticos.

En febrero, se sucedieron las declaraciones de altos cargos del Partido Popular negando esta supuesta práctica del partido. Incluso, el día 5, Luis Bárcenas apareció en un programa del canal de televisión 13TV defendiendo que el dinero a su nombre encontrado en Suiza tenía una procedencia completamente legal. Sin embargo, el 26 de febrero, comenzó una batalla interna entre Bárcenas y el Partido Popular, cuando el ex tesoreroles interpuso una demanda por despido improcedente y María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, demanda a Bárcenas por protección al honor. Mientras, tuvieron lugar una serie de imputaciones, entre las que cabe destacar la del anterior tesorero, Álvaro Lapuerta, y la de Ángel Sanchís, uno de los mejores amigos del Bárcenas en el Partido Popular y el que fuera tesorero de Alianza Popular.

El 4 de abril, la Policía Nacional echa por tierra la teoría del Partido Popular que se basaba en la falsedad de los llamados «papeles de Bárcenas»; después de realizarse un informe caligráfico, se confirmó que Luis Bárcenas era el autor de esos documentos. No obstante, los recibís del mismo documento no consiguen ser identificados claramente.

El 7 de mayo se da a conocer, en otro informe de la Policía Nacional, que las empresas donantes a esa «caja B» del Partido Popular recibieron 12.000 millones de euros en contratos. Ante esta situación, la oposición y algunos sectores de la opinión pública pidieron la depuración de responsabilidades, así como la dimisión de altos cargos del PP. Poco después, el Presidente del Senado, Pío García Escudero, confirmó haber recibido 4.200€ al mes durante cuatro años, sumándose así a otros cargos del partido. Pese a esto, el Partido Popular realizó una campaña mediática denunciando la campaña de acoso y derribo sufrida.

Finalmente, el 27 de junio, el juez Ruz decretó la entrada en prisión de Luis Bárcenas de manera incondicional y sin fianza. Unas semanas después, se desveló que los abogados del ex tesorero, pagados por el Partido Popular, no habían estado defendiendo los intereses de Luis Bárcenas, sino los del PP, por lo que Bárcenas decidió contratar un nuevo abogado, el ex juez Javier Gómez de Liaño. Bajo las recomendaciones de este abogado, el caso tomó un nuevo rumbo. Luis Bárcenas empezó a colaborar con el juez, entregándole un lápiz de memoria que incluía información relevante respecto a la presunta financiación irregular del Partido Popular. Bárcenas dijo ante el juez que esos archivos eran copias y que los originales estaban en sus ordenadores de la sede del PP en la Calle Génova. Cuando el juez Ruz requirió al PP dichos ordenadores, por casualidades de la vida, el partido respondió que había borrado el contenido de los mismos, argumentando que ese era el «procedimiento habitual» cada vez que se despedía a un empleado.

La siguiente gran polémica de este caso, fue cuando el 14 de julio, el diario El Mundo publicó una serie de mensajes telefónicos entre Mariano Rajoy y Luis Bárcenas en los que el presidente del Gobierno le decía textualmente: “Sé fuerte, un abrazo”. Algo que escandalizó más si cabe a toda la población española y que derivó en un hito histórico de la Democracia: debido a las presiones, Mariano Rajoy se vio forzado a convocar a los diputados en el Senado en una sesión extraordinaria para dar explicaciones. Las respuestas no convencieron y el juez Ruz llamó a declarar a la Secretaria del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, así como a Javier Arenas y Javier Álvarez Cascos.

El 30 de septiembre, Hacienda declaró que Mariano Rajoy no sería imputable debido a que los posibles delitos cometidos por el presidente del Gobierno ya habrían prescrito. No obstante, la mayor parte de la población, que ya había hecho su propio juicio, no tenía dudas de que los sobres con dinero negro recibidos por los altos cargos del Partido Popular eran una realidad.

En medio de una de las crisis económicas más duras que ha tenido que sufrir España, este caso no hizo sino causar indignación. Indignación, por ser aquellos que pedían comprensión con los recortes, los que parece recibían por detrás los sobres con dinero negro. Un caso de corrupción que había afectado al mismísimo presidente del Gobierno y a sus más fieles colaboradores.

No es de extrañar que las palabras más exclamadas estos últimos meses hayan sido “dimisión” o “moción de censura”. Pero lo que realmente importa es la forma sistemática en la que se había financiado de manera irregular el Partido Popular, partido que hoy gobierna en España.



Estudiante de 2º de Derecho y Relaciones Internacionales en la Universidad Antonio de Nebrija. También es miembro y colaborador del Club de Debate Nebrija, ha ganado el premio al mejor orador en la VII Liga de Debate San Francisco Javier (UNIJES) en la Universidad Pontificia de Comillas. Fue finalista del II Torneo de Debate Nebrija y Juez de Competencia de Discursos en la tercera edición del Campeonato Mundial de Debate en Español (CMUDE). Fue director de Fotografía del cortometraje 'Enarmonía', Finalista del XV festival de Cortometrajes ADN.


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