.
.

ChinaLeaks: el escándalo de la élite China


Mario Toledo Ros y Mikel Marlasca – Madrid 24/01/2014

La élite china oculta empresas en paraísos fiscales. Así lo ha desvelado un informe filtrado de manera anónima al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) el 21 de enero. Diferentes medios de todo el mundo han difundido un escándalo que mancha el intento de lavado de cara por parte del nuevo gobierno.

China, el país que en octubre declaraba la guerra a la corrupción; el país que, con la llegada de los nuevos líderes al Partido Comunista Chino (PCCh), prometieron luchar contra el despilfarro en la Administración; el país que recientemente investigó, por presunta corrupción, a Ji Jianye, alcalde de Nanjiing, una de las principales ciudades del China; se encuentra desde el 21 de enero en el foco de atención del mundo entero por, precisamente, hacer lo que ellos mismos perseguían desde hace meses. Se trata, más que nunca, del cazador cazado.

Además del diario El País, otros medios como Süddeutsche Zeitung y NDR (Alemania), The Guardian (Reino Unido y EEUU), BBC Newsnight, Le Monde (Francia), CBC (Canadá), Le Soir (Bélgica), L’Espresso (Italia), Le Matin Dimanche y SonntagsZeitung (Suiza), Trouw (Holanda), Asahi Shimbun (Japón), Newstapa (Corea del Sur), Global Mail (Australia), Ming Pao (Hong Kong) y Commonwealth Magazine (Taiwan) han publicado una investigación en la que destapan un escándalo de repercusión mundial.

Fuentes anónimas filtraron al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) informes realizados desde 2010 que revelan la existencia de empresas de familiares relacionados con los principales comunistas chinos, en paraísos fiscales. El centro recibió dos bases de datos en las que se guardaban hasta 30 años de actividad de dos empresas gestoras especializadas en crear estructuras financieras en paraísos fiscales: Portcullis TrustNet (Singapur) y Commonwealth Trust Limited (Islas Vírgenes Británicas).

Al menos 13 parientes de máximos dirigentes, también llamados nobleza roja, 15 grandes empresarios y diferentes compañías estatales son las que aparecen en el informe. Todos ellos han tenido contacto con paraísos fiscales y han abierto sociedades offshore después de haber conseguido grandes fortunas en su país. De este escándalo no se salva ni el actual presidente, Xin Jinping, ni los ex primeros ministros Wen Jiabao y Li Peng.

Los datos aparecidos muestran que la élite china oculta empresas, principalmente, en las Islas Vírgenes Británicas. Una elección que no es fruto del azar puesto que, en 2010, el territorio británico era el segundo inversor directo en China.

La respuesta de China: la censura

La reacción por parte de China fue inmediata: la censura. Los medios que participaron en la investigación han quedado bloqueados en el país mientras que, a su vez, intentaban restarle credibilidad a las noticias publicadas.

Autor de la viñeta: Carlos García Santos

Lo cierto es que estas revelaciones suponen un antes y un después para China. La política de censura hacia los medios que han hecho publicas estas revelaciones no han hecho sino darle más eco a las mismas, provocando que toda la prensa internacional recoja la noticia de los altos niveles de corrupción de la élite china. “Las élites chinas conocen bien los paraísos fiscales”, afirmó Euronews y Global Mail denominó al país como la “República Popular de los paraísos fiscales”.

Medios como la BBC o el Washington Post se hacen eco de la noticia con titulares como “Primer fallo del Gran Firewall de China”, haciendo de esta, un asunto internacional que ya ha llegado a oídos de todos. Sin embargo, desde el gobierno chino se apunta a que han sufrido ataques cibernéticos y hackeos masivos, sin hacer referencia a su bloqueo de la información conseguida.

No obstante, China sigue con el bloqueo a la información revelada sobre la corrupción de sus principales dirigentes, que a estas horas continua inaccesible desde el principal motor de búsqueda chino, Baidu o desde la principal red social del país, Weibo.

Fracasa la campaña de limpieza de imagen

Estas revelaciones suponen un serio revés para la imagen de China. Desde la llegada al poder de Xi Jinping, se había comenzado una campaña de lavado de cara, pretendiendo dejar atrás aquella imagen de una China profundamente corrupta, con profundas diferencias entre sus dirigentes y el chino de a pie.

Al no haber dirigente, o familiar de dirigente no salpicado por este escandalo, el lavado de cara parece no haber servido para nada, dejándola si cabe, más sucia de lo que antes estaba, devolviéndole a este país la imagen de una tierra que dista mucho de haber acabado con la corrupción y los abusos de poder.

Reviews

  • Total Score 0%
User rating: 0.00% ( 0
votes )



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.