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Ucrania: el turno de los prorrusos


Eduardo García Cancela – Madrid 28/02/2014

La tensión en Ucrania se desplaza en intensidad hacia el este, zona prorrusa, donde temen que el nuevo gobierno margine sus intereses. En Crimea son muchas las voces que piden la reincorporación de la república autónoma a Rusia e incluso un grupo violento ha asaltado el edificio del Gobierno y del Parlamento regional. Además, la movilización de tropas rusas cerca de la frontera con Ucrania ha hecho saltar todas las alarmas en Occidente.

Más de 60 personas asaltaron en la madrugada del jueves la sede del Gobierno y el Parlamento de la república autónoma de Crimea, en el sur de Ucrania. Según la agencia ucraniana Unian y el portal ruso LifeNews, el grupo estaría integrado por exmilitares y antiguos agentes de los servicios secretos y se harían llamar “Autodefensa de la Población Rusoparlante en Crimea”. Lo primero que hicieron al tomar el edificio fue izar la bandera rusa y colocar un cartel en el que se lee: “Crimea es Rusia”.

“Los edificios han sido tomados por hombres armados uniformados y sin distintivos”, comentó Refat Chubárov, diputado tártaro por Crimea en la Rada Suprema, Parlamento de Ucrania, en Facebook. El nuevo ministro de Interior, Arsen Avakov, puso en alerta a la policía y a las fuerzas especiales en Crimea para evitar “enfrentamientos armados” y “un baño de sangre entre población civil”. Asimismo, calificó de “provocadores” a los asaltantes. “Es hora de mantener la cabeza fría”, apuntó.

Estos actos se produjeron mientras el presidente ruso, Vladimír Putin, elevaba la tensión al ordenar ensayos militares en la frontera con Ucrania. Además, el destituido presidente ucraniano, Víctor Yanukóvich, que se encontraba en paradero desconocido, anunció en un comunicado que seguía siendo el presidente legítimo de Ucrania y pidió protección y asilo a Rusia.

El sustituto de Yanukóvich, Alexander Turchínov, exigió a Rusia que mantuviese sus tropas dentro de la base militar del mar Negro. “Cualquier movimiento de efectivos será considerado una agresión”, advirtió. Por su parte, el primer ministro de Crimea, Anatoli Mogilev, que participa en las negociaciones que se están llevando a cabo con los asaltantes, pidió calma a los ciudadanos y les aconsejó que no se acercasen la zona del Parlamento.

La tensión en la península de Crimea comenzó tras el derrocamiento de Yanukóvich el sábado. En Simferópol, la capital, se enfrentaron esta semana manifestantes prorrusos con proucranianos. De los dos millones de personas que habitan esta región el 60% son rusos, frente al 25% de ucranianos y el 12% de tártaros. El nuevo gobierno central en Kiev ha advertido del aumento del separatismo en Crimea, tras los numerosos llamamientos de algunos habitantes rusos para que el territorio se reintegre en Rusia, volviendo a la situación anterior a 1954.

Maniobras del ejército ruso en la frontera

La orden de Putin de movilizar tropas militares en los distritos Occidental y Centro de Rusia suscitó el temor de una intervención en Ucrania. Sin embargo, el ministro de Defensa Serguéi Shoigú ha insistido en que estas operaciones se realizan en el marco de los simulacros de preparación combativa del Ejército que llevan haciéndose desde el año pasado en Rusia, retomando la tradición de la época soviética. Shoigú declaró que se están tomando medidas para “garantizar la seguridad de sus instalaciones y arsenales”, en referencia a la base militar rusa en el mar Negro. “Estamos examinando cuidadosamente lo que está pasando en Crimea”, aseguró. Según Shoigú, Putin ordenó “comprobar la disposición combativa de las tropas para resolver situaciones de crisis que representan una amenaza para la seguridad del país”, aunque aclaró que no tenía nada que ver con lo que sucede en Ucrania.

Las tropas rusas se desplegaron el miércoles y el jueves comenzaron las maniobras en tierra y aire. El ministro de Defensa estimó que el 7 de marzo todas las tropas deberían estar de regreso en sus lugares de emplazamiento permanente.

Vladimír Putin ha evitado hacer ningún comentario público sobre Ucrania desde la caída de Yanukóvich. Sin embargo, en un comunicado en el que se recogía la conversación telefónica mantenida con la canciller alemana, Angela Merkel, ambos líderes insistieron en la importancia de mantener la integridad territorial de Ucrania.

Estos movimientos de tropas rusas han tenido su respectiva respuesta en Occidente. Estados Unidos y algunos países europeos advirtieron a Putin de que una intervención militar en Ucrania sería inadmisible. Ante esto, funcionarios rusos han declarado que Rusia no tiene intención de inmiscuirse en los asuntos de su vecino.

Putin no ha elegido el mejor momento para realizar maniobras militares en la frontera con Ucrania. Este acto puede ser interpretado como una demostración de fuerza por parte de Rusia ante el nuevo ejecutivo de Kiev, por mucho que Moscú insista en desvincular las operaciones con el panorama ucraniano.

 

Fuente de la imagen: AP

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Editor de contenidos de Tempus Fugit. Es estudiante 3º de Periodismo y Relaciones Internacionales en la Universidad Antonio de Nebrija. Fue colaborador de la Revista 'Nuestra' de Nebrija y en el portal Actualidad Nebrija.


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