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Rusia ratifica la adhesión de Crimea y Sebastopol a su territorio


Eduardo García CancelaMadrid 21/03/2014

Crimea es parte “de facto” de Rusia. Los miembros de ambas cámaras del Parlamento ruso, los jefes de las regiones del país, el presidente Vladímir Putin y la delegación crimea ratificaron el miércoles la reunificación de la península del mar Negro con Rusia. De esta manera, Crimea se convierte en la vigésimo segunda república de la Federación Rusa y Sebastopol en la tercera ciudad con estatus federal, después de Moscú y San Petersburgo. El Tribunal Constitucional ruso también ha dado vía libre para la anexión. Mientras, Estados Unidos y la Unión Europea han anunciado sanciones más severas.

En un acto celebrado el martes en el Kremlin, Vladímir Putin firmó, junto a los miembros de las dos cámaras del Parlamento ruso, los jefes regionales del país y la delegación de Crimea, el tratado de anexión de Crimea y Sebastopol, que pertenecían a Ucrania, a la Federación Rusa. El texto fue enviado al Tribunal Constitucional, que lo aprobó el jueves al no contradecir la ley fundamental rusa.

En el discurso que dio Putin en la ceremonia de la firma del tratado, aseguró que Estados Unidos y sus aliados habían cruzado el límite en Ucrania. Además, acusó a Washington de estar acostumbrado a jugar a la ley del más fuerte. A favor de su actuación en Crimea, declaró: “es tierra santa rusa” y aseguró que el traspaso de Crimea a Ucrania en 1954 fue un “robo a Rusia” que se hizo sin cumplir con la Constitución de la época. Sin embargo, reconoció que, por aquél entonces, nadie podía imaginar que Rusia y Ucrania se separarían.

Por otro lado, Putin se reafirmó en que, con el “golpe de Estado” que se dio en Kiev y que puso a las nuevas autoridades en el poder, Rusia “no podía abandonar” a los crimeos y desechó el término de “anexión” o “invasión” para denominar la incorporación de Crimea al territorio ruso. “¿Dónde ha habido una invasión sin enfrentamientos ni víctimas?”, recordó. También defendió que no había enviado al ejército a la península, las tropas ya se encontraban allí de acuerdo a un tratado internacional, por lo que, a los ojos de Putin, se trata de una reunificación.

Similitudes con el caso kosovar

El líder ruso no pudo evitar comparar el caso de Crimea con Kosovo y defendió la legalidad del referéndum del domingo 16, en el que el 96,77% de los crimeos votaron a favor de la reunificación con Rusia. Argumentó que, según un dictamen del Tribunal Internacional de Justicia de la ONU de 2010 sobre el caso kosovar, el derecho internacional no contiene ninguna prohibición aplicable a la declaración de independencia. Por si fuera poco, citó dos frases del documento que Estados Unidos presentó a este tribunal en relación a Kosovo: “las declaraciones de independencia pueden contradecir, y con frecuencia así sucede, las leyes internas; sin embargo, ello no significa que se esté violando el derecho internacional”.

Vladímir Putin cuestionó, además, las acciones de EE UU durante la guerra de Yugoslavia, la invasión de Afganistán, el caso de Irán y la “clara violación” de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Libia.

Respuesta de Occidente

Sanciones y más sanciones, sigue siendo la estrategia de Occidente ante la incorporación de Crimea al territorio ruso. El presidente norteamericano, Barack Obama, anunció esta semana una serie de medidas con el objetivo de dañar a los sectores clave de la economía rusa, como el sector energético, y aislar a Rusia de la comunidad internacional. La Casa Blanca considera que estas sanciones son las más duras desde el final de la Guerra Fría.

Mientras, Putin animaba a la Unión Europea y a EE UU a ampliar las listas de sancionados, cuyas cuentas bancarias en bancos europeos quedan bloqueadas, a todos los diputados de la Duma, el Parlamento ruso. Ante esta provocación, tanto los americanos como los europeos han anunciado que aumentarán estas listas hasta los círculos más cercanos al líder ruso. Asimismo, Tokio también ha amenazado a Rusia con sanciones por la “deplorable” anexión de Crimea.

Las medidas de los occidentales parecen no servir para hacer cambiar de rumbo a Putin, que obtiene su mejor índice de popularidad en cinco años. Así, la población rusa ha recuperado la ansiada sensación, veinte años después, de ser una potencia mundial relevante en el escenario de las relaciones internacionales.

Fuente de la imagen: Diverso / Almanar



Editor de contenidos de Tempus Fugit. Es estudiante 3º de Periodismo y Relaciones Internacionales en la Universidad Antonio de Nebrija. Fue colaborador de la Revista 'Nuestra' de Nebrija y en el portal Actualidad Nebrija.


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