.
.

Seis meses sin trabajar en Alemania, motivo de expulsión para los inmigrantes europeos


Mario Toledo Ros – Madrid 28/03/2014

“El que engaña vuela”. Con estas palabras el jefe del Gobierno alemán, Horst Seehofer, proponía unas medidas contra los inmigrantes que en junio se concretarán. La canciller Angela Merkel ha dado el visto bueno para que los inmigrantes que no encuentren trabajo en seis meses, abandonen el país. Estas medidas tienen como objetivo disminuir la llegada de búlgaros y rumanos o, lo que es lo mismo, evitar la llamada “inmigración de la pobreza”.

“Quien no encuentre trabajo, tiene que irse”. De esta manera el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung titulaba la noticia sobre las medidas que tomará el Gobierno alemán contra los inmigrantes.

Y es que el Gobierno de Angela Merkel ha cedido ante las peticiones del partido Unión Social Cristiana (CSU), y limitará el acceso de los inmigrantes europeos a las prestaciones sociales. La idea es evitar que éstos defrauden y se aprovechen de las generosas condiciones que les ofrece Alemania. Para ello, se ha planteado una medida más que comprometida, ya que aquellos inmigrantes que no encuentren trabajo en seis meses, deberán abandonar el país.

Las medidas se concretarán a partir de junio pero, por el momento, el ejecutivo de Angela Merkel ya ha aprobado un informe de 133 páginas en el que se dejan claras las condiciones mencionadas. El informe, llamado ‘Cuestiones jurídicas y desafíos en el uso de los sistemas de seguridad social por parte de los nacionales de los Estados miembros de la UE’, tiene un objetivo mucho más claro y simple que su propio título: evitar el aumento de la llamada “inmigración de la pobreza” o, lo que es lo mismo, intentar disminuir la llegada de ciudadanos rumanos y búlgaros.

Hasta ahora, los inmigrantes tenían derecho a las mismas ayudas sociales que un alemán. Un ejemplo de ello es el llamado Kindergeld, una ayuda de 184 euros mensuales que paga el Estado a las familias por cada hijo. Sin embargo, las autoridades alemanas han advertido de que gran parte de los inmigrantes que provienen de Europa del Sur y del Este, comenten un delito de fraude al aprovecharse de las condiciones que les ofrecen.

“El número de inmigrantes procedentes de Bulgaria y Rumanía y los problemas sociales que están parcialmente asociados a la inmigración son manejables y controlables a nivel nacional, pero representan un problema en varias ciudades específicas que tienen bolsones de pobreza”, dijo el ministro de Maizière.

La afluencia de trabajadores rumanos y búlgaros se ha multiplicado por cuatro los últimos meses. Actualmente, en Alemania viven alrededor de 267.398 rumanos y 146.828 búlgaros. Cifras que, por otro lado, está muy por debajo de la de otras nacionalidades europeas como polacos (532.375), italianos (529.417) o griegos (298.254).

Fuente: Agencia Federal de Estadística / EL PAÍS

“El que engaña vuela”

Estas medidas no han aparecido de la noche a la mañana sino que son fruto de unas declaraciones del jefe del Gobierno, Horst Seehofer, pronunciadas a finales de 2013 en las que calificaba a los inmigrantes de “peligrosos turistas sociales”. Tras estas palabras y, bajo el lema “el que engaña vuela”, la Unión Social Cristiana (CSU), propuso eliminar las prestaciones sociales que reciben los inmigrantes durante los tres primeros meses y, además, tener la posibilidad de expulsar del país a aquellos que hayan defraudado para poder conseguir un trabajo.

Las palabras de Seehofer crearon un conflicto en el Gobierno de Merkel. Por ello, se decidió crear una comisión de expertos que analizara la situación y buscase medidas para impedir “el fraude a las prestaciones sociales”.

Con esta iniciativa, la CSU fue acusada de populista y de proponer medidas propias de partidos de ultraderecha. De hecho, el ministro de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, acusaba a la CSU en el periódico Süddeutsche de “dañar a Europa y a Alemania con su propuesta”. “Las libertades europeas son el núcleo de nuestra idea de Europa y la libre circulación de trabajadores es un componente irrenunciable de la integración europea. Alemania se ha beneficiado enormemente con ella y, con seguridad, mucho más que los demás”, señaló.

A pesar de las críticas y la polémica, parece que las medidas comenzarán a coger forma definitivamente a partir de junio.

Españoles en Alemania

La crisis ha hecho que Alemania sea un país de destino para muchos españoles. Sin embargo, a partir de ahora más de uno se lo pensará dos veces antes de partir a la aventura ya que, aunque el objetivo sea reducir la “inmigración de la pobreza”, las medidas afectarán de la misma manera a los ciudadanos de cualquier otra nacionalidad europea.

En cuanto a los españoles, en 2012, en Alemania, había 120.231, un 11% más que en 2004. De hecho, la inmigración española subió en esas fechas un 206,6%.

En definitiva, las medidas populistas siguen llegando a Europa. Le Pen gusta a gran parte de los franceses, Bélgica expulsó a ciudadanos Europeos considerándolos una “carga excesiva”, los ciudadanos suizos aprobaron un referéndum para limitar la entrada de europeos a su mercado laboral … Estos son algunos de los ejemplos. Y, a ellos, se suma ahora el de Alemania. ¿Qué consecuencias puede acarrear este auge del populismo? ¿Qué ocurrirá con las fronteras? ¿Estamos frente a una (Des)Unión Europea?

 

Fuente de la imagen: abc.es

Reviews

  • Total Score 0%
User rating: 10.00% ( 1
votes )


Estudiante de 3º de Periodismo y Relaciones Internacionales en la Universidad Antonio de Nebrija. Fue co-director del cortometraje 'Enarmonía', finalista en el XV Festival de Cortometrajes ADN y Community Manager del Proyecto de Cuentos infantiles CrocoOuch (www.crocoouch.com). Además, fue redactor en la revista 'Nuestra' y en el portal Actualidad Nebrija y locutor en el programa 'ñGamers' de Ágora Radio.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.