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Can Vies gana la primera batalla


Miguel Ángel Rodríguez Rodríguez – Madrid 06/06/2014

El 26 de mayo, un día después de las elecciones al Parlamento Europeo, el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, decidió iniciar el desalojo del Centro Social Autogestionado Can Vies. Desde principios del mes de abril, el edificio que sirve como base a dicho centro social tenía sus días contados debido a una orden judicial de desalojo. Sin embargo, el propio ayuntamiento decidió esperar hasta finales de mayo para negociar con Can Vies su salida del edificio para poder rehabilitarlo.

Este edificio fue construido en el año 1879, y desde entonces esta no ha sido la primera lucha por su supervivencia. En un principio fue construido con el propósito de servir como almacén de materiales para la construcción de la Línea 1 de metro de Barcelona, sobre la que se encuentra el edificio. Pasado un tiempo se convirtió en vivienda para los trabajadores del metro y  más tarde fue colectivizado por CNT.  El edificio sufrió diversos incendios de extraña procedencia en los años 90, cuando los trabajadores se mostraron en desacuerdo con la empresa Transportes Metropolitanos de Barcelona.

Finalmente, la construcción fue ocupada el 10 de mayo de 1997 por un grupo de jóvenes del barrio de Sants de Barcelona, los cuales buscaban un espacio donde poder realizar diversas actividades de carácter lúdico y político. Varios procesos judiciales iniciados por TMB para el desalojo de Can Vies  fueron archivados en el año 1998. Ni siquiera el plan de reordenación urbanística, consecuencia de la llegada del AVE a Barcelona pudo acabar con la vida de este edificio.

En la actualidad, este inmueble da cobijo a algunas familias que se encuentran sin hogar y además es un lugar de reunión para todo el barrio, donde se celebran asambleas, talleres de teatro, representaciones teatrales, presentaciones de libros o la maquetación del periódico popular de comunicación “La Burxa”.

Eldesalojo

En abril de este año, veían perdida esta batalla cuando en Tribunal Supremo dictaba sentencia obligando al desalojo de Can Vies. Xavier Trías llamaba al diálogo y pedida a los okupas que abandonaran el edificio para poder rehabilitarlo y que una vez este tuviera una estructura firme y que no pusiera la vida de nadie en peligro se les sería devuelto. Sin embargo el colectivo Can Vies hizo bien en no fiarse de las palabras del alcalde de Barcelona, ya que el pasado día 26 de mayo mandó a los mossos d’esquadra a desalojar a los habitantes del inmueble. Varias furgonetas de la policía local de Barcelona cortaron las calles adyacentes y un helicóptero sobrevoló el perímetro para mantener un cierto control de los okupas.

Cuando el edificio se encontró vacío se empezaron las tareas de demolición, causando grabes daños a la estructura del inmueble. En torno a las obras de demolición se fueron agrupando una gran cantidad de manifestantes que defendían la permanencia de Can Vives, ya que después de los 17 años que se había mantenido ocupado era todo un símbolo del barrio de Sants. Las manifestaciones acabaron con numerosas cargas por parte de la policía y destrozos de comercios y de distintas sucursales bancarias.

Las tres siguientes noches los altercados se siguieron sucediendo, graves incidentes llenaron las calles del barrio de Sants, donde los manifestantes instalaron diversas barricadas de contenedores de basura a los cuales prendieron fuego. Una de las movilizaciones más concurridas fue cuando el colectivo Can Vives se dirigió hacia la comisaría donde los mossos d’esquadra mantenían retenidos a varios manifestantes.

Algunos de los organizadores de Can Vies han asegurado que los incidentes que se produjeron se debían a la fuerte presencia policial en el barrio de Sants, en un intento de criminalizar las actuaciones de protesta que estaban llevando acabo. Apuntan que una vez se retiraron las patrullas de policía no se produjeron más altercados ni incidentes.

El miércoles pasado, el alcalde de Barcelona cedía a las protestas del colectivo anunciando que el edificio se les sería entregado siempre y cuando se siguieran los cauces legales y se rehabilitará el edificio. Pese a esto, Joaquim Forn, primer teniente de alcalde de Barcelona, afirmó que la estructura no podrá permanecer en pie más de 30 meses, que es cuando se estima que empiecen las labores de construcción de la urbanización del Cajón de Sants.

Parece que Can Vies ha ganado otra batalla y seguirá en pie, aunque todavía no se fían de la palabra del ayuntamiento. Esperan poder seguir con normalidad y continuar con la agenda de actos lúdicos que realizan en el edificio. Creen haber ganado esta batalla, pero la guerra no concluye aquí.

 

Fuente de la imagen: eldiario.es

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