.
.

Treinta y nueve años de reinado que cambiaron España


Isabel Lallemand – Madrid 06/06/2014

El rey don Juan Carlos de Borbón decidió este lunes abdicar, después de casi treinta y nueve años en el trono, otorgándole la Jefatura de Estado a su hijo el Príncipe de Asturias, que reinará como Felipe VI, una vez haya tenido lugar el proceso legal que impone el articulo 57 de la Constitución.

Lunes 2 de junio de 2014. Diez y media de la mañana. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, convocó de urgencia a la prensa para informar de tal noticia, limitándose a trasmitir a la población española la voluntad del rey de renunciar a la corona, sin precisar ningún tipo de causa. “He encontrado al rey convencido de que es el mejor momento para que pueda producirse con normalidad el cambio en la jefatura y la transmisión de la Corona al príncipe” expresó el Presidente.

De hecho, Rajoy calificó a Su Majestad como “una figura histórica, tan estrechamente vinculada a la democracia española que (…) ha encarnado el punto de encuentro entre los españoles en paz, supo ser un baluarte de la democracia cuando la vio amenazada, ha sido el mejor portavoz y la mejor imagen de España”.

De este modo, unas horas después, el monarca anunciaba su abdicación desde la Zarzuela.

 

 

Al día siguiente de la abdicación, tuvo lugar un Consejo de Ministros extraordinario, donde se aprobó una Declaración Institucional en la que se subrayó el “impulso, el liderazgo y el esfuerzo” de don Juan Carlos en la Transición, durante la aprobación de la Constitución de 1978, y durante todo su reinado.

De hecho, en dicho Consejo se aprobó una ley orgánica permitiendo la abdicación del rey, tal y como lo requiere el artículo 57.5 de la Constitución: “Las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una ley orgánica”.

22 de noviembre de 1975 – 2 de junio de 2014 

“Me gustaría ser recordado como el rey que ha unido a todos los españoles y con ellos ha conseguido recuperar la democracia y la monarquía” expresó don Juan Carlos de Borbón en una entrevista a TVE hace un año.

Tras ser proclamado como rey el 22 de noviembre de 1975 tras la muerte de Francisco Franco y ser reconocido como tal tres años después por la Constitución Española de 1978, el monarca desempeñó un importante papel para la democratización española.

A pesar de haber jurado en 1975 acatar los Principios del Movimiento Nacional con el objetivo de conservar el franquismo –principios doctrinales, orgánicos y programáticos–, en noviembre de 1976 incitó al Congreso de los Diputados a votar la Ley para la Reforma Política. De este modo, el triunfante resultado –94% apoyaron dicha ley mediante un referéndum– conllevó a que se iniciase la Transición Española de la dictadura franquista a la democracia.

Asimismo, en 1981, el rey tuvo que hacer frente a unos de los momentos más graves de la monarquía española: el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. El <<23-F>> fue testigo de como durante la segunda votación de la proclamación del Presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, el Congreso de los Diputados fue tomado por el teniente coronel Antonio Tejero y las fuerzas de la Guardia Civil. A pesar de que pensasen que contaban con el apoyo de la Corona, Juan Carlos I desautorizó el golpe, acabando con toda sublevación, lo que hizo ganar un voto de confianza por parte de algunos sectores políticos, fortaleciendo de ese modo la monarquía española.

No obstante, algunas informaciones han aparecido en los medios de comunicación estos últimos años, como la imputación por “malversación, fraude, prevaricación, falsedad y blanqueo de capitales” de Iñaki Urdangarin, que fue apartado de todo acto institucional posteriormente. “Me preocupa la desconfianza (…) de la opinión pública respecto a la credibilidad y prestigio de algunas de nuestras instituciones. Necesitamos rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos(…) sobre todo las personas con responsabilidades públicas” afirmó el Rey Juan Carlos en su mensaje de Nochebuena en 2011.No obstante, a pesar de que la imagen real se haya visto dañada por este tipo de asuntos y numerosas críticas se hayan dirigido a la Corona, el Rey ha contribuido a las profundas transformaciones que ha conocido España, tanto política como económica, cultural y socialmente.

Sorpresa para unos, alivio para otros

“Moriré con la corona puesta” o “Los reyes no abdican, se mueren en la cama” son frases que han salido en alguna ocasión de la boca de don Juan Carlos. Asimismo afirmó que seguiría dando guerra “hasta que el cuerpo aguante”. Sin embargo, el motivo principal, tal y como afirmó el pasado lunes ha sido el dejar paso a una nueva generación “más joven, con nuevas energías, decidida a emprender con determinación las transformaciones y reformas que la coyuntura actual está demandando” aseguró. De este modo, el Monarca cede el trono en favor del Príncipe de Asturias para que pueda “abrir una nueva etapa de esperanza” en España.

Dicha decisión, a pesar de haberse hecho pública en junio de 2014, estaba decidida desde el 5 de enero –seis meses antes–, el día del 76 cumpleaños del Rey. Para no estorbar en las elecciones europeas del pasado 25 de mayo ni complicar los debates electorales, solo se lo comunicó a Mariano Rajoy y a Alfredo Pérez Rubalcaba, que guardaron el secreto durante medio año.

Para toda España, la abdicación del Monarca fue –a pesar de ser previsible por sus condiciones de salud–,totalmente desconcertante. No obstante, para algunos fue una grata sorpresa. Muchos aprovecharon para celebrarlo en diferentes puntos del país ese mismo día a las ocho y media de la tarde. Banderas republicanas ondeaban en los puntos más estratégicos de las ciudades españolas, exigiendo el cumplimiento de las leyes democráticas.

Cierto es, que la mayoría de los ciudadanos, sean de la ideología que sean, considera justo el votar mediante un referéndum que tipo de sistema desea. Y para ello, sería necesario en primer lugar que un grupo parlamentario propusiese elegir entre monarquía parlamentaria y república. En segundo lugar, tal y como dicta la Constitución, debería de conseguirse el apoyo de un quinto de los diputados –en este caso setenta–, y una serie de debates en el Congreso y el Senado sobre qué se pretende cambiar y que va ser sometido a referéndum. Para que la propuesta se realice, se deberían llevar a cabo unas elecciones nacionales y por consiguiente, saldrían nuevas Cortes Generales, que llevarían a votación dicha propuesta, para que finalmente, tenga lugar el referéndum.

Por el momento, a pesar de las diferentes peticiones, no se celebrará referéndum alguno y Don Juan Carlos seguirá siendo Rey hasta el 19 de junio, fecha en la que se celebrará en el Palacio Real el acto que proclamará al Rey Felipe IV.

 

Fuente imagen: www.huffingtonpost.es

Fuente video: Casa Real

Reviews

  • Total Score 0%
User rating: 0.00% ( 0
votes )


Estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Junto a un compañero creó y colaboró en un proyecto llamado TTnoticias que reunía la explicación de los Trending Topic nacionales diarios.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.