.
.

“Otro francés en el firmamento”


Luis Alejandro Pérez – Madrid 17/10/2014

Jean Tirole es el nuevo Nóbel de economía. Se une así a Debreu y a Allais en el firmamento de las estrellas francesas. Así lo ha recalcado el primer ministro de Francia Manuel Valls : “otro francés en el firmamento”.

El profesor de la Universidad de Tolouse se hizo el pasado 13 de octubre con el galardón que otorga la Real Academia Sueca de las Ciencias. A pesar de su pequeña notoriedad es considerado uno de los economistas más importantes de nuestros tiempos. Sus aportaciones a “la potencia del mercado y su regulación”, así lo han demostrado.

El nuevo héroe francés, antiguo alumno de la Politécnica francesa, se doctoró en economía en el MIT (Massachussetts Institute of Technology). Desde ese momento ha estado pululando entre su ciudad natal y EE UU, donde se ha mezclado con economistas de la talla de Robert Solow o Paul Samuelson. .

Lo que más sorprende a los críticos es su gran versatilidad para abordar cuestiones de diferentes temáticas, siempre bajo el ámbito económico. En concreto, ha aplicado sus teorías al ámbito de la banca y finanzas, así como las telecomunicaciones o la energía. Sus publicaciones ascienden a 161 artículos, todos ellos posicionados en las mejores revistas a nivel mundial. Ha tratado, asimismo, temas como las burbujas de liquidez, la regulación de las tarjetas de crédito o la regulación de los mercados de la electricidad.

“La economía: un vínculo entre las matemáticas y las ciencias sociales”

Así lo ha afirmado Jean Tirole en numerosas ocasiones. El economista de Troyes, que con 23 años ya tenía un título de ingeniero y un diploma de Estudios Profundizados en Matemáticas, afirma que vio en la economía una disciplina atractiva: “La investigación es un Universo que no conocía de nada. Y la economía fue para mí una elección natural”.

El trabajo de Tirole se fundamenta en el estudio de los mercados y la regulación desde un punto de vista microeconómico. Ha estudiado qué factores afectan a la competencia en los mercados, así como los factores que justifican la existencia de los oligopolios. Sin embargo, su gran reconocimiento radica en dos manuales que se suelen estudiar en las facultades económicas, concretamente en las asignaturas de economía cuantitativa e industrial. Es justamente aquí donde aparece la teoría de juegos, el famoso paradigma que trata de estudiar la estrategia de los competidores, de vital importancia en las ciencias económicas y empresariales. Tirole contó en 2008 que su carrera comenzó exactamente cuando descubrió esta teoría y la condujo hasta un primer plano. Hoy en día es uno de los mayores expertos en su aplicación.

El poder de las grandes compañías y cómo beneficiar al consumidor

Este aspecto constituye también otra parte muy importante del estudio del francés. Concretamente hay tres asuntos que son destacables del trabajo de Tirole y que representan ideas muy matizadas en la actualidad económica. En primer lugar, el análisis de la privatización de monopolios naturales, como el agua, la electricidad, las telecomunicaciones… Desde que Ronald Reagan y Margaret Thatcher regularizaran las prácticas de privatización en sus Gobiernos, esta se ha convertido en una práctica muy usada que ha transformado en oligopolios muchas industrias monopolísticas. Según Tirole, como resultado de ello, el consumidor ha quedado en desventaja respecto al precio y al buen trato que deben recibir; en segundo lugar, la monopolización de internet, pues, ¿quién no utiliza siempre google como buscador?, ¿o PayPal en los pagos por internet? Esto ha generado que dichas empresas se apoderen de gran parte de la cuota de mercado, a lo que Tirole ha objetado que si se prolonga el abuso corren el riesgo de ser reemplazadas por alguna starup más avispada; en tercer y último lugar, la creación de empresas de enormes magnitudes, que se nutren de la globalización y la fuerte interdependencia. Estas crecen cada día más evitando impuestos y leyes locales, utilizando la deslocalización para encontrar los regímenes jurídicos idóneos para su producción.

Tirole trata mediante sus aportaciones de conseguir una mayor eficiencia de los mercados, y con estas tres ideas fundamentales el gran poder de estos.

El Nóbel pone la guinda a la extensa carrera de logros de Tirole 

El Premio Banco de Suecia de Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel asciende a la cantidad de ocho millones de coronas suecas, unos 867.000 euros. Sin embargo, no es la única hazaña que se puede atribuir al galo. En 2008 consiguió el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Economía, Finanzas y Gestión de Empresas. Además, también ha recibido premios por parte de instituciones prestigiosas como el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (Medalla de oro del CNRS, 2007) o la Asociación Europea de Economía (Premio Yrjö Jahnsson, 1993). A su vez, suma en su currículum un doctorado “honoris causa” por la Universidad Libre de Bruselas y el haber sido condecorado caballero de la Legión de Honor de Francia.

La homogeneidad como principal característica de los Nóbel de Economía

Elinor Ostrom, con su análisis de la gobernanza económica y los bienes comunes, es la única mujer galardonada con el Nóbel de Economía. Asimismo, el 66 % de los premiados son norteamericanos y los 74 ganadores superan los 50 años de edad. También suscita curiosidad que, desde 2008, los premios hayan sido compartidos por varias personas. Esta tendencia generalizada ha frenado en esta edición.

Otro dato no muy conocido es que el Nobel de economía fue el único galardón no designado en el legado de Alfred Nobel, que en 1895 estableció en su testamento el conjunto de premios. A pesar de ello, la dotación sigue siendo la misma que en los demás premios, como el de la Paz o el de Literatura.

Así pues, Tirole se une a su compatriota Patrick Modiano (Premio Nóbel de Literatura 2014) para camuflar la fuerte crisis económica que están sufriendo los franceses. El país en cuestión posee una elevada tasa de paro juvenil que el propio Jean se atreve a valorar: “Francia necesita modernizarse para dar más oportunidades a los jóvenes”, afirmó en una entrevista concedida a France Info.

Por lo tanto, ante la crisis, Premios Nóbel; o así lo han demostrado los galos con una máxima que ya nos gustaría poner en práctica a los españoles.

Fuente de la imagen: AP




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.