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CRÍTICA ‘Interstellar’: ¿Qué te ha pasado, Nolan?


Belén De Luque – Madrid 14/11/2014

Después de dirigir títulos como ‘Origen’, ‘Memento’ o la última saga de ‘Batman’, cuesta creer que Christopher Nolan se haya dejado conquistar por la idea original de su último film: Interstellar.

La obra transporta al espectador a un entorno agrario donde reside Cooper (Matthew McConaughey) con su familia. Allí suceden continuos fenómenos que harán de la Tierra un lugar imposible para vivir. Por suerte, un equipo de valientes exploradores de la NASA -liderados por Cooper- viajan a través de un agujero negro de gusano con el fin de encontrar algún espacio potencialmente habitable para la raza humana.

Además, el elenco cuenta con otras grandes personalidades. Por un lado encontramos a Jessica Chastain, que interpreta a la hija de Cooper, Murph, una joven intrépida, astuta y luchadora. Por el otro, Anne Hathaway, otra tripulante de la nave que se muestra fiel a su investigación a la par que a su corazón. Ambas actrices brindan una actuación correcta e irreprochable. El inconveniente es que Interstellar cuenta con un reparto de lujo que ha tenido que encarnar a unos personajes que no sobresalen.

Cabe destacar también el papel del Dr. Mann, interpretado por Matt Damon, quien hace una fugaz pero agradable aparición y sin duda alguna el robot TARS, que sin ser de carne y hueso resulta ser el más entrañable.

No se puede negar que el guión –escrito por el director y su hermano, Jonathan Nolan- consigue plasmar una dualidad impoluta entre ciencia y sentimientos. No se dejan de oír términos específicos sobre física, relatividad, gravedad y demás, pero no se pierde el toque humano. Lo emocional se constata principalmente con la relación paterno-filial y con las constantes sensaciones de perdida y sacrificio. Sin embargo, se echa en falta que impere lo caótico y las vueltas de tuerca que brotan de la mente humana, que es a lo que Nolan nos tiene acostumbrados.

La película se sostiene por sus secuencias hipnóticas, sus saltos de tiempo –y de dimensión- y por el trato fastuoso del sonido. Las escenas de carácter intergaláctico que transmiten soledad y vacío se acompañan de un silencio que hay que saber disfrutar y el resto se asocian con las melodías del maestro Hans Zimmer. Dejando a un lado la nostalgia de la pérdida del sello característico del director, el film no destaca como película de ciencia ficción aún teniendo una buena trama. No ha cumplido las expectativas de ser un festival de efectos especiales apabullantes y eso castiga.

Probablemente, la ligera decepción de la última obra de Nolan nace del desorbitado hype que se le ha dado. En resumidas cuentas; ‘Interstellar’ gusta pero no enamora.

Valoración: 


 

 

Fuente de la imagen: www.hollywoodreporter.com




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