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Luxemburgo, paraíso fiscal


Noemí Izquierdo – Madrid 14/11/2014

El escándalo de las filtraciones ‘Luxleaks’, que pone en el punto de mira a Luxemburgo como paraíso fiscal, salpica al nuevo presidente de la Comisión Europa, Jean-Claude Juncker. 

El nuevo presidente de la Comisión Europea y político luxemburgués, Jean-Claude Juncker, prestó declaración este miércoles, casi una semana después de que saliera a la luz el escándalo ‘Luxleaks’. En esta quedaron expuestos los pactos fiscales que Luxemburgo había realizado con varias multinacionales con el fin de reducir su tarifa fiscal y que posicionaban al pequeño estado como un paraíso fiscal.

Juncker se negó a asumir la responsabilidad del régimen fiscal que había tenido lugar en Luxemburgo durante tantos años, y que había atraído a multinacionales de todas las clases con la promesa de ahorrarles los impuestos que deberían haber pagado en otros países.

Por eso, el nuevo presidente de la Comisión se defendió de las acusaciones que tuvieron lugar cuando el mismo era primer ministro luxemburgués. No iba a pedir disculpas por lo que hizo y contraatacó sacando de la manga la reforma fiscal europea, para así cerrar las rendijas legales que permiten reducir impuestos a las multinacionales.

En su comparecencia, no resolvió apenas dudas acerca del escándalo, sino que atribuyó el incidente al “exceso de ingeniería fiscal”, no sólo en Luxemburgo, sino en otros países como Irlanda, Holanda, Malta, Chipre o Austria. “El gran capital tiene mejores amigos en esta casa que yo”, espetó Juncker a los eurodiputados en un momento de su intervención. También hizo alusión a la gran variedad de reglas fiscales nacionales luxemburguesas, que permiten a las empresas pagar muy poco sin violar la ley.

Caso ‘Luxleaks’

Luxleaks se trata de una filtración de documentos confidenciales que han puesto a Luxemburgo y a Juncker al descubierto, dejando ver el controvertido marco fiscal que permitía a cientos de multinacionales pagar menos impuestos.

Gracias a la filtración se han conocido los acuerdos de numerosas multinacionales con el gobierno de Luxemburgo, por los cuales obtenían ventajas fiscales que conseguían aliviar su factura fiscal.

Luxemburgo permitía a las empresas realizar ejercicios de ingeniería financiera para así pagar tipos impositivos muy bajos, de hasta el 1%, según la información destapada. En ella se reflejaban unos 340 pactos opacos de multinacionales como Pepsi, Ikea, Amazon, Proter&Gamble, AIG, FedEx, PwC, Accenture o McGraw Hill con el gobierno luxemburgués.

Este pequeño país, con apenas medio millón de habitantes, aloja a 140 bancos: su sistema financiero multiplica por 12 el PIB del país.

Europa se pone las pilas

Bruselas investigará a fondo el caso Luxleaks, pero además aumentará sus esfuerzos para armonizar las bases fiscales de los países europeos. Es decir, la intención es crear una política fiscal común, para evitar de esta manera que las gobiernos europeos se hagan competencia desleal en esta materia.

Hasta 22 países de Europa, disponen de rendijas en sus políticas fiscales que permiten la desaparición de millones de euros que las multinacionales saben evitar.

La fiscalidad es uno de los problemas más graves de la Unión Europea y uno de los motivos que incentivan la crisis que sufre. De hecho, la Comisión propuso anteriormente igualar los impuestos de sociedades en 2011, pero la votación en contra de estados miembros cerró el proceso.

Fuente: euobserver



Estudiante de 4º de Periodismo y Relaciones Internacionales en la Universidad Antonio de Nebrija. Actualmente en periodo de prácticas en el área web del diario económico Expansión.


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