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Muere en Sevilla la Duquesa de Alba



Silvia Álamo
– Madrid 21/11/2014

Cayetana Fitz-James Stuart y Silva falleció ayer por la mañana a los 88 años, en el palacio de Dueñas, en Sevilla, la ciudad en la que vivió sus últimos años y en la que se casó por tercera vez con Alfonso Díez, un hombre veintidós años menor que ella.

Ese enlace fue su último acto de rebeldía. Catorce veces Grande de España, era la jefa de la Casa de Alba y una destacada figura de la vida social pero, por encima de todo, un personaje único e irrepetible que no dejaba indiferente a nadie. Nació en un palacio, el de Liria, en Madrid, el 24 de septiembre de 1926. María del Rosario Cayetana Victoria Alfonsa Fitz-James Stuart y de Silva, duquesa de Alba y duquesa de Berwick, era la tercera mujer en dirigir la Casa de Alba en sus más de 500 años de historia y la persona con más títulos del mundo según el libro Guiness de los récords. Tenía en su haber otros 49 títulos nobiliarios, veinte de ellos con Grandeza de España.

La salud de la noble y aristócrata española se resintió mucho en los últimos años. La última de sus crisis se debió a una gastroenteritis aguda, que le provocó una infección de pulmón. Su marido, Alfonso Díez y sus hijos han estado a su lado hasta el último momento desde su ingreso en un hospital en Sevilla el domingo por la tarde, y después, una vez se decidió su traslado al Palacio de Dueñas por el agravamiento de su estado. Sus familiares preferían que descansara en su casa para que el resto de su familia y amigos más cercanos, pudieran despedirla en la intimidad.

En los últimos meses, los medios de comunicación han estado muy atentos a la salud de la duquesa. Uno de sus últimos pasos por el hospital fue el día 11 de junio, cuando estuvo ingresada para pasar un reconocimiento médico y comprobar así el funcionamiento de la válvula que le implantaron en el año 2009 para atajar su hidocefalia. Y el 16 de noviembre, tras varios días atendida por médicos en el Palacio de Dueñas, ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos, debido a una arritmia que el lunes la mantenía todavía seminconsciente.

Debido a todos estos problemas de salud y a una caída que sufrió cuando viajó a Roma con Alfonso Díez y que la tuvo varios meses incapacitada a causa de una rotura de la cabeza del fémur, Cayetana se vio obligada hace tiempo a dejar de salir de casa, algo que la desanimó profundamente. Se perdió muchos eventos, entre ellos la boda del hijo de su mejor amiga, Carmen Tello. Una de sus últimas apariciones públicas fue el día 24 de mayo, cuando salió a comer con su hijo Cayetano Martínez de Irujo. Durante todos estos meses, su marido Alfonso Díez, ha estado a su lado cuidándola y apoyándola, una presencia constante incluso cuando sus hijos estaban fuera.

Sevilla se ha volcado en el adiós a Cayetana de Alba. La Catedral de Sevilla ha acogido esta mañana la misa funeral en memoria de la recién fallecida Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, XVIII duquesa de Alba, XI duquesa de Berwick y 14 veces Grande de España, con la participación de la infanta Elena y del ministro de Defensa, Pedro Morenés, entre otras altas autoridades. Es el último acto público de las exequias de la popular aristócrata. Parte de sus cenizas descansarán en el santuario de los Gitanos y el resto en Madrid, en el panteón de la Casa de Alba

El reparto de la herencia

El 4 de julio de 2011 la Duquesa de Alba tomó una importante decisión que presagiaba su inminente boda con Alfonso Diez, que tuvo lugar el 5 de octubre. Ante un notario de Madrid, doña Cayetana procedió al reparto adelantado de su herencia por medio de una donación escriturada, algo que convirtió a sus seis hijos en titulares registrales de sus bienes aunque la Duquesa ha seguido gestionando y administrando su patrimonio hasta su fallecimiento.

Según los medios de comunicación y tal y como se requiere jurídicamente para que produzca efecto, la donación fue aceptada por Carlos, duque de Huéscar (y heredero del ducado, lo que significa que llevará decenas de títulos nobiliarios sobre sus espaldas y que será el responsable del patrimonio de los Alba), Alfonso, duque de Aliaga, Jacobo, conde de Siruela, Fernando, marqués de San Vicente del Barco, Cayetano, conde de Salvatierra y Eugenia, duquesa de Montoro, un paso necesario para que se hiciera efectiva jurídicamente, y todos se mostraron muy agradecidos y plenamente conformes con la decisión de su madre. Se desconoce la cuantía y la importancia de los bienes repartidos, si bien se especula con que se otorgó a Fernando la casa de Marbella y a Cayetano la de San Sebastián.

No obstante, existe en el legado de Cayetana un patrimonio intocable que pasará a manos del duque de Huéscar, su primogénito, como los palacios de Liria (Madrid) y de Monterrey (Salamanca), así como otros objetos y propiedades, ya que al formidable listado de títulos nobiliarios que poseía la duquesa hay que sumarle otro igualmente impresionante: fincas de miles de hectáreas, palacios, castillos y una de las colecciones privadas de arte más importantes de España, que fue iniciada por el tercer duque de Alba en el siglo XVI y que está compuesta, entre otros, por El Greco, Rubens, Goya, Sorolla o Murillo.

Una mujer valiente y rebelde

Nació el 24 de septiembre de 1926 y tras estallar la Guerra Civil, en el 36, se exilió en Londres junto a su familia. Sin embargo, no pudieron evitar la sombra de la contienda y, tres años después, vivió el estallido de la Segunda Guerra Mundial con sus posteriores efectos sobre Gran Bretaña.

Cuando volvió a España siguió el consejo de su padre y se casó con el aristócrata Pedro Luis Martínez de Irujo y Artazcoz, hijo de los duques de Sotomayor. El enlace se celebró en Sevilla el día 12 de octubre de 1947. Tras la muerte de su padre, Jacobo Fitzroy-James, en 1953, Cayetana heredó el Ducado. De su matrimonio con su primer marido nacieron seis hijos: Carlos, Duque de Huéscar, Alfonso, duque de Aliaga; Jacobo, conde de Siruela; Fernando, marqués de San Vicente del Barco; Cayetano, conde de Salvatierra; y Eugenia, duquesa de Montoro.

El duque de Sotomayor murió en 1972. La duquesa de Alba volvió a contraer matrimonio seis años después con el ex sacerdote jesuita Jesús Aguirre y Ortiz de Zaraté, quien se convirtió en decimoctavo duque de Alba, lo que levantó mucha polémica entre la aristocracia española. Aguirre falleció el12 de febrero de 2001.

Díez años más tarde, el 5 de octubre de 2011, la duquesa contrajo matrimonio por tercera y última vez con Alfonso Díez, nacido en Palencia en 1950. Al principio sus familiares no veían bien este enlace porque la duquesa era muy mayor cuando se casó, tenía 85 años. Pero poco a poco Alfonso se fue ganando la confianza de los hijos de la Duquesa y contrajeron matrimonio. La celebración se celebró en la Capilla del Palacio de Dueñas, siendo sus padrinos su hijo mayor, Carlos, duque de Huéscar y su amiga Carmen Tello.

Con más títulos nobiliarios que cualquier otro miembro de la aristocracia, entre los que figuran 20 condados, 18 marquesados, 5 ducados y 14 menciones con grandeza de España, Cayetana se convirtió en un símbolo de grandeza y reconocimiento social. Muestra de ello son los 4.500 asistentes que han presenciado el ultimo adiós a la duquesa. Entre los asistentes se encontraba la Infanta Elena, una amplia representación artística y política, su familia, y sus amigos. Destaca la ausencia de Son Juan Carlos y Doña Sofía y de los Reyes Felipe VI y Letizia, y y la ausencia más criticada ha sido la de Francisco Rivera Ordóñez, padre de Cayetana Rivera, nieta de la Duquesa y ex marido de su hija Eugenia.

Fuente de la imagen: www.rtve.es

 

 




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