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CRÍTICA ‘Relatos salvajes’: Paga una, y llévate seis


 

Belén De Luque – Madrid 28/11/2014

Damián Szifrón ya mostraba su gran valor como director en ‘El fondo del mar’ o ‘Tiempo de valientes’ pero no había calado tanto en España como ahora con su última obra: ‘Relatos salvajes’. Quizá esto se deba a que el film es trabajo hispano-argentino pues está producido por Telefé, Kramer & Sigman Films y la productora española El Deseo –propiedad de Pedro y Agustín Almodóvar-.

‘Relatos salvajes’ no es una película convencional ya que rompe con la tradicional estructura de principio, nudo y desenlace de una única historia y sumerge al espectador en seis relatos incivilizados y de humor peculiar.

El sorprendente episodio inicial se llama “Pasternak” donde Darío Grandinetti y María Marull, entre otros, descubren que todos los pasajeros del avión en el que van están allí por la misma razón.

¿Qué harías si tuvieras delante a la persona que le ha destrozado la vida a tu familia? Una de las soluciones la presentan Julieta Zylberberg y Rita Cortese en la segunda historia, “Las ratas”.

La tercera trama, “El más fuerte” –protagonizada por Leonardo Sbaraglia– se centra en típico momento de rabia que cualquiera puede tener en el coche cuando se encuentra con un conductor que parece incordiarle a propósito.

En el cuarto capítulo, “Bombita”, el admirable Ricardo Darín vuelca toda su rabia contra el sistema.

Casi al final, nos encontramos con “La propuesta” en la que Óscar Martínez recurre a la extorsión para proteger a su hijo.

El sexto y definitivo capítulo, “Hasta que la muerte nos separe”. -y no por ser el último es menos importante, sobre todo porque es la guinda del pastel- Erica Rivas y Diego Gentile interpretan a una pareja que convierten el día de su boda en uno de los más extravagantes de sus vidas.

 

Monster bride Érica Rivas in Wild Tales

Al inicio de cada cuento el espectador se puede ver reflejado en el protagonista ya que las situaciones son en su mayoría cotidianas o al menos plausibles. No obstante, de repente ocurre algo que empuja a que se salten los límites morales, se siembre el caos y se desate la locura. En las salas de cine se oye más de un: “se ha vuelto loco “ o “¿cómo ha llegado a esto?”. ‘Relatos salvajes’ pisa toda moralidad y provoca un descontrol aplastante pero no pierde verosimilitud y mucho menos comicidad.

La agudeza humorística es el punto fuerte de la película a pesar de lo crudo del ambiente y las complejas personalidades de los personajes. Muchos la tachan de ensañarse con el humor negro y la violencia pero es necesario para no ahogarse en el drama y construir una crítica social llevadera por sus toques divertidos.

Por si no fuera suficiente con las tramas y el potente guión, cabe destacar el fantástico trabajo de fotografía con sus originales planos en los que encandila hasta el color. Igualmente, la música –trabajo de Gustavo Santaolalla–  acompaña de la mejor manera posible.

En ‘Relatos salvajes’ nos dejan mirar como todo se desmorona pero a su vez nos permiten reírnos de ello. Puede que parte nuestra sensibilidad salga herida del cine pero nos iremos con una sonrisa en la cara.

Valoración: 





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