.
.

“No puedo respirar”


141124-ferguson-protest-kns-1345_1d62e40301543e692ed1ad2e6d03eb54

Ainara Guerra Fernández – Madrid, 12/12/14

Las manifestaciones como respuesta al racismo policial recorren Estados Unidos en contra de la impunidad ante las muertes de afrodescendientes inocentes, con nombres como Michael Brown, Tamir Rice, Ezell Ford o Eric Garner.

Las protestas vividas en varias ciudades de Estados Unidos dejan imágenes como las de Oakland, en donde los actos vandálicos de los manifestantes, armados con piedras, eran correspondidos brutalmente por la policía con gas lacrimógeno. En Chicago, Miami, Nueva York o Washington las personas llenan las calles, sin importar su color, mostrando su indignación ante la muerte de afroamericanos desarmados a manos de policías blancos.

De la universidad a las canchas de baloncesto

Las manifestaciones se han sucedido también en el sector estudiantil estadounidense. Más de 200 miembros de la Black Student Union de la Universidad de California, bloquearon uno de los principales comedores de la Universidad con la consigna de “nadie va a comer hoy, cuando tenemos hambre de justicia”. Otro numeroso piquete de estudiantes latinos, asiáticos y blancos se alineó con ellos para apoyarlos. La policía del campus, famosa por su brutalidad, esta vez no se atrevió a intervenir.

Mientras  las manifestaciones en las calles dejan un rastro de detenciones, en las canchas de baloncesto se podía observar otro tipo de protesta simbólica: la de jugadores como LeBron James luciendo camisetas con el lema más escuchado estos días en Estados Unidos: “no puedo respirar”, las últimas palabras de Eric Garner. Este lema, que impregna las protestas en las calles estadounidenses, ha cruzado también el océano Atlántico, llegando incluso hasta Londres, en donde los protestantes repetían la frase más escuchada en Estados Unidos mientras  bloqueaban la entrada a un centro comercial.

Continuos abusos sin castigo

Eric Garner murió el pasado 17 de julio asfixiado en las manos del policía neoyorkino,  Daniel Pantaleo, que le practicó una técnica de estrangulamiento prohibida en la actividad policial, que logró no solo inmovilizarlo, sino acabar con su vida. El motivo de la inmovilización: vender cigarrillos ilegalmente, ya que al venderlos sueltos estaban exentos de impuestos. Todo este hecho se recoge en un video que ya ha recorrido viralmente las redes sociales y telediarios de todo el mundo. Sin embargo, el jurado del barrio neoyorquino de Staten Island decidió hoy no presentar cargos contra el policía que puso fin a la vida de Eric Garner. La impunidad de este hecho ha sido la causa de las manifestaciones que se han sucedido en Estados Unidos durante varias jornadas.

La muerte de una persona de color inocente a manos de policías blancos, es un hecho ya habitual en Estados Unidos, en donde la impunidad es la que dicta el final de la historia. El 22 de noviembre un niño de apenas doce años, Tamir Rice, murió tiroteado por la policía. El joven estaba jugando con una pistola de juguete, y antes de cerciorarse de si era verdadera, los agentes decidieron empuñar sus pistolas auténticas y acabar a tiros con una vida inocente, sin sufrir ningún castigo por ello. A este error se suma la decisión de un gran jurado de Missouri, que  absolvió a un agente por la muerte a tiros de un adolescente desarmado, Michael Brown, en Ferguson, en donde se desataron manifestaciones por el caso, contagiándose a varias ciudades del país.

Semanas atrás, un policía mató en Brooklyn a Akai Gurley, pese a ser totalmente inocente, como finalmente admitió el jefe de policía de Nueva York. Hechos como este han provocado el bloqueo de Nueva York, extendiéndose los piquetes en Brooklyn, pero también en el Lincoln Tunel, en la West Side Highway y en la Sexta Avenida en torno al Rockefeller Center, donde se estaba realizando felizmente la ceremonia de encendido de Navidad, mientras el resto del país estaba impregnado en malestar.

409 contra 0

Estados Unidos constituye un caso particular de brutalidad policial, como demostró la revista británica The Economist al publicar un informe en el que se muestra que 409 personas murieron tiroteadas a manos de la policía estadounidense en 2012, mientras que ese mismo año la policía británica no acabó con la vida de ninguna persona, al igual que en Japón.

¿Justicia o desigualdad?

En un país en donde el 37% de la población la conforman minorías étnicas, según la Oficina del Censo estadounidense, la justicia debería actuar independientemente el color del acusado o de la víctima, pero la realidad a día de hoy es muy distinta. Hombres afroamericanos desarmados mueren a manos de la policía pero los autores del asesinato no son llevados a juicio. Mientras tanto, esta misma semana hemos asistido a la ejecución de un hombre afrodescendiente en Georgia, Robert Wayne Holsey, por el homicidio de un policía blanco en 1995.

“Esto no se resolverá de la noche a la mañana, es algo que está profundamente arraigado en nuestra sociedad y en nuestra historia”, afirmó Obama en una entrevista con la cadena Black Entertainment Televisión. Sin embargo, el primer presidente afroamericano de Estados Unidos no corresponde con soluciones a la causa, en un país multiétnico en el que la policía se toma la justicia por su mano, probablemente tratando de parar el hecho, según las predicciones, de que en 2043 la población blanca dejará de ser mayoría en este país.

Datos protagonizados por el racismo

En 2011, un hombre negro que viviera en California tenía 11 veces más posibilidades que un blanco de ser encarcelado por delitos de marihuana.  A finales de 2013, un 3% de los varones negros estaba en la cárcel, frente a un 0,5% de los blancos. En 2011, uno de cada 15 niños afroamericanos tenía a uno de sus padres en la cárcel. Solo uno de cada 111 niños blancos estaba en esa situación.

A falta de soluciones por parte del gobierno, las protestas ya recorren de costa a costa Estados Unidos. Figuras históricas como Martin Luther King, Rosa Parks o Malcolm X lucharon por erradicar la discriminación racial en la sociedad americana, y ahora la sociedad americana está luchando para acabar con la discriminación racial en la justicia nacional.

 

Fuente de la imagen: www.sopitas.com

 

 

 

 

 




One thought on ““No puedo respirar”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.