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Europa pone a Grecia contra las cuerdas


Noemí Izquierdo – Madrid 6/02/2015

Los inversores rechazan la deuda griega después de que el Banco Central Europeo decidiera cortar la financiación al país. En consecuencia, los intereses suben en los bonos griegos y la Bolsa de Atenas cae. En Europa, Hollande propone negociar “otro marco económico contractual”, pero Alemania se mantiene firme ante Grecia.

El Banco Central Europeo deja de admitir la deuda griega y la deuda avalada por el Gobierno de Grecia como garantía en sus operaciones ordinarias, con las que la banca griega obtiene la liquidez necesaria para financiar a corto plazo a su Gobierno mediante las Letras del Tesoro.

El Consejo de Gobierno del BCE ha adoptado esta medida al comprobar que Grecia no está dispuesta a cumplir con las condiciones del programa de rescate que contrajo y que expira el próximo 28 de febrero. La decisión no cierra completamente el grifo a la banca griega, pero la obliga a buscar una financiación extra en las líneas de liquidez de emergencia.

Como la deuda helena tiene ráting de bono basura, el BCE decidió no aceptarla como garantía. La única excepción permitida para admitir títulos con ese ráting crediticio es que el país se comprometa con las condiciones de un programa de rescate.

“El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido hoy eliminar la exención que afectaba a los instrumentos de deuda cotizados emitidos o garantizados por la República Helena. Esta excepción permitía que estos instrumentos fueran usados en las operaciones de política monetaria del eurosistema a pesar de que no cumplen con los requisitos mínimos de calidad crediticia”, asegura la institución en un comunicado. La decisión, afirma el BCE, “se basa en el hecho de que en estos momentos no es posible asumir una conclusión exitosa de la revisión del programa”.

Las Bolsas europeas arrancaban a la baja, tras la decisión del BCE, sobre todo Madrid y Milán, que llevan toda la semana en números rojos, con una caída que ronda el 0,6 % en el Ibex. Atenas sufre descensos de más del 3%, el pasado jueves.  A la cabeza de las pérdidas, los bancos griegos, con descensos entre el 145% y el 12%. El euro, de momento, resiste el golpe y sube en torno a un 0,7%.

Por otro lado, el interés que se exige a los títulos soberanos griegos empezó el jueves en el 10,3%, cuando el miércoles cerró al 9,6%, pero luego volvió a recuperarse hasta el 9,3%.

Francia como “puente”

Esta medida del BCE, presiona al nuevo Gobierno griego para que pacte con Europa. La coalición griega entre Syriza y Anel, izquierda radical y derecha ultranacionalista respectivamente, amenaza con romper los compromisos adquiridos por los anteriores gobiernos griegos, los cuales permitieron el recate del país con 240.000 millones de euros.

Francia, tras el triunfo de Alexis Tsipras en Grecia, se propuso inmediatamente como puente para lograr un acuerdo entre el país heleno y el resto de países europeos, en especial con Alemania que se muestra reticente. Tsipras y su equipo han encontrado en París más comprensión que en el resto de socios europeos, pero el mensaje de Europa a Grecia es muy claro: Atenas debe cumplir sus compromisos de deuda y debe realizar profundas reformas en su país, especialmente en el ámbito fiscal.

En el encuentro entre Hollande y Tsipras en París, ambos presidentes coincidían en que es necesario hablar sobre “un nuevo marco contractual entre Grecia y la Unión Europea”, según anunciaba el líder francés. Tsipras, por su parte, precisaba la necesidad de “un nuevo acuerdo para volver al crecimiento”. Además, el líder griego aseguró que su programa a favor del crecimiento no solo puede beneficiar a los griegos, sino a todos los europeos y afirmó, “no somos una amenaza para Europa, sino una oportunidad”.

Alemania, el más duro frente a Grecia

Merkel y su gobierno se posicionan en contra de las medidas que pretende tomar el gobierno de Tsipras. Alemania dice no a disolver la troika (el organismo formado por la Comisión Europea, el BCE y el FMI para pilotar los rescates financieros), no a una quita en la deuda u otras soluciones “de maquillaje” y no a las contrarreformas ya anunciadas por el nuevo gobierno griego.

Los alemanes no están de acuerdo con las nuevas líneas de acción griegas, como la subida del salario mínimo, la paralización de las privatizaciones, la contratación de funcionarios a los que se había despedido y la reinstauración de la paga de Navidad para los pensionistas que cobren menos.

Un documento interno de trabajo, preparado por el Gobierno alemán para una reunión de altos funcionarios financieros de la zona euro, al que tuvo acceso la agencia Reuters, señala, “el Eurogrupo necesita un compromiso claro por parte de Grecia que garantice la plena aplicación de las reformas necesarias para mantener el programa en la ruta prevista”.

Fuente: www.madrilonia.org



Estudiante de 4º de Periodismo y Relaciones Internacionales en la Universidad Antonio de Nebrija. Actualmente en periodo de prácticas en el área web del diario económico Expansión.


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