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‘El País’ desmantela sus delegaciones en Galicia, Euskadi, Andalucía y Comunidad Valenciana


portada

Jaime Llinares Taboada – Madrid 03/04/2015

El diario sólo mantendrá las de Madrid y Cataluña, pese a que muchas de ellas eran rentables gracias a la publicidad local. Un único corresponsal completará la información regional. El grupo PRISA ya había empezado a recortar en personal con un ERE en 2012. En febrero de este año, siete periodistas históricos de la SER fueron despedidos.

El diario “El País”, el generalista más vendido de todo el estado, ha comunicado a los trabajadores de sus delegaciones en Galicia, Euskadi, Andalucía el cierre de los citados departamentos. Sus periodistas y administrativos serán recolocados o despedidos. Hasta 40 podrían ser los profesionales afectados.

Los trabajadores de “El País” ya han empezado a hacer circular por las redes sociales un mensaje de protesta con la intención de que los usuarios se dirigieran a la Defensora del Lector para intentar revertir la decisión. En Twitter, el hashtag #CierresDeElPaís canalizó duras críticas hacia la política de la dirección del grupo. Algunos de los mensajes indicaban la hipocresía de haber entrevistado pocos días atrás a Umberto Eco sobre el futuro del periodismo, para luego seguir con la política de recortes en personal.

Los beneficios contra el periodismo

El Grupo PRISA da de esta forma un último machetazo al modelo territorial iniciado en el siglo XX, con suplementos autonómicos en seis comunidades. En 2012, un Expediente de Regulación de Empleo llevó a la calle a casi 150 trabajadores del periódico, acompañado de una rebaja salarial del 15%. La excusa fue la mala situación económica del grupo, que en 2014 acumulaba unas pérdidas de 2.000 millones de euros.

Es destacable el dato de que el 23% del “El País” pertenece a los bancos Santander, HSBC y Caixabank. Un hecho que explica el desplazamiento de la misión empresarial del diario del compromiso de un periodismo objetivo e independiente hacia los beneficios económicos.

Este año, PRISA ya había dado otra muestra de su política de recortes en plantilla. En esta ocasión fue en la Cadena SER, donde 17 trabajadores, entre ellos siete históricos periodistas, fueron despedidos durante el mes de febrero. El malestar con la dirección del grupo ya es evidente entre sus trabajadores, que ven como la llegada de Antonio Caño ha traído prácticas antaño impensables, como la publicación de una imagen de Teresa Romero en el hospital, mientras era tratada contra el ébola. La Defensora del Lector ya ha recibido varias denuncias por manipulaciones en “El País”.

La pésima situación del periodismo tradicional español sigue agravándose. Otros casos como la pérdida de objetividad de TVE, el cierre de Canal Nou o la manipulación de Telemadrid lo demuestran.

Fuente de la imagen: www.corbacho.info




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