.
.

Kenia, enemiga del yihadismo y olvidada por los medios


Ciudadanos kenyanos sujetan velas en recuerdo de las víctimas de la masacre de Garissa, donde murieron 148 estudiantes.

Ainara Guerra Fernández – Madrid 10/04/2015

La Universidad de Garissa todavía conserva ventanas con huellas de disparos y muebles destrozados. Todo ello recuerda al mayor ataque islamista ocurrido en Kenia, en donde murieron 147 personas, incluidos los atacantes de la banda terrorista Al Shabaab, armados contra el que creen su mayor enemigo: el cristianismo.

Además de los 147 fallecidos en el ataque, de los que todos eran estudiantes menos cinco miembros de seguridad, 104 personas resultaron heridas, 19 de las cuales continúan en condición crítica. Hasta la fecha se ha detenido a ocho personas por su supuesta vinculación con el atentado. Durante la búsqueda de supervivientes se han encontrado tres estudiantes que continuaban escondidos en el edificio. Una joven estaba debajo de una pila de cuerpos, otra estaba escondida en un armario y un joven ha sido encontrado en el baño.

Tras el lamentable atentado, Al Shabaab emitió un comunicado con el nombre “Enterrando esperanzas en Kenia”, en donde amenaza con perpetrar más ataques en Kenia si su gobierno no retira todas las tropas que tiene desplegadas en Somalia. Aducen que la presencia keniana en este país es la causante de la muerte de civiles y el bombardeo de pueblos. “Mientras vuestro Gobierno persista en seguir el camino de la opresión, ponga en práctica políticas represivas y continúe con la sistemática persecución de musulmanes inocentes, nuestros ataques también continuarán”, concluyen.

El gobierno presidido por Uhuru Kenyatta ha pedido más ayuda en inteligencia de sus aliados de la Unión Europea y Estados Unidos para combatir el terrorismo en su país. Tras el atentado, el Ejecutivo anunció que se han bombardeado posiciones de Al Shabaab en Somalia. El grupo somalí ha matado a más de 400 personas en Kenia desde que el presidente Kenyatta asumiera el poder, quien incluso ha tenido problemas para contener el flujo de armas y combatientes de este grupo terrorista en los 700 kilómetros de frontera con Somalia. Los recientes ataques a la población civil también han dañado a la economía al espantar a turistas e inversores.

“Muertos de primera y de segunda clase”

El hashtag “147 no es un número” sigue recorriendo las redes sociales de todo el mundo, alertando de la falta de respaldo mediático que los hechos recibieron a nivel global. La comunidad internacional tiene grabada en la mente los sucesos más tristes y recientes ocurridos en Occidente, con Charlie Hebdo y Germanwings como títulos. Sin embargo, no es en Occidente donde más personas mueren a manos de yihadistas, tal y como muestra BBC en el gráfico. La nacionalidad de las 148 personas muertas no parece relevante para el Presidente de la nación, Mariano Rajoy, que confundió el país de los hechos y declaró. “Hemos visto las atrocidades de Túnez y las hemos visto ahora en Nigeria, algo verdaderamente dramático, más de 150 jóvenes asesinados por la barbarie y por el fanatismo”.

Países con mayor mortalidad por ataques yihadistas. FUENTE: BBC

El desconocimiento de asesinatos de yihadistas no ocurridos en Occidente no es un hecho nuevo. El mismo día que se sucedían los crímenes contra redactores de Charlie Hebdo, 150 personas morían a manos de los yihadistas de Boko Haram. A raíz de estos hechos, la periodista y profesora de Relaciones Internacionales, Pilar Requena se lamentaba a ZoomNews de que existen “muertos de primera y segunda”. Aunque hablemos del fanatismo islamista, el mayor enemigo internacional, las muertes que este comete pierden importancia si se suceden más allá del Estrecho de Gibraltar. Catorce kilómetros a los que se les hace difícil impedir que dos continentes se toquen, pero son la suficiente distancia para dividir dos mundos.

Fuente de la imagen principal: AP/BEN KURTIS




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.