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Encuentro en Panamá de las dos Américas


Ainara Guerra Fernández – 17/04/2015

Tras anunciar en diciembre que Cuba y Estados Unidos retomarían las relaciones diplomáticas, en la séptima Cumbre de las Américas se produjo el primer encuentro entre los líderes de ambos países. Con el apretón de manos fotografiado por cámaras de todos los rincones del planeta, pusieron definitivamente fin al bloqueo económico que Cuba sufría desde hace más de 50 años.

El pasado sábado 11 de abril tuvo lugar la Cumbre de las Américas más esperada. En el pasado, entre Estados Unidos y Cuba hubo un muro ideológico inquebrantable, pero ahora solo les separa una pequeña mesa de café. En una pequeña sala de conferencias de Panamá se reunieron los principales líderes del continente americano, y los líderes de Estados Unidos y Cuba, simbólicamente, se sentaron uno al lado del otro. Paralelamente se reunieron cara a cara ambas figuras, y del diálogo Obama concluyó que es necesario “pasar la página”, en referencia a dejar atrás las viejas divisiones. No obstante, el Presidente norteamericano también reconoció que aún existen diferencias significativas entre ambos países. “Ahora estamos en posición de avanzar hacia el futuro y dejar atrás algunas de las circunstancias del pasado que han dificultado la comunicación entre nuestros dos países” dijo Obama.

Los dos dirigentes nos dejaron atónitos el pasado diciembre cuando anunciaron el acercamiento entre ambos países. Sus delegados han pasado meses trabajando en temas espinosos como las sanciones, la reapertura de embajadas y la exclusión de Cuba de la lista estadounidense de estados patrocinadores del terrorismo. Esta última condición era la más relevante para Cuba, pues Raúl Castro defendía que la acusación de Cuba de ser promotora del terrorismo atentaba contra la dignidad de los cubanos. Tras cuatro meses de escasos atisbos de reconciliación entre las dos naciones, Obama aprovechó el encuentro de ambos líderes en la Cumbre para anunciar la inmediata retirada de Cuba de la lista.

La isla comunista ingresó en el listado en 1982, tras ser acusada por Estados Unidos de mantener lazos con las entonces guerrillas centroamericanas, la organización terrorista ETA y movimientos guerrilleros colombianos. “Cuba fue designada como estado promotor de terrorismo dados sus esfuerzos en la promoción de revoluciones armadas por parte de organizaciones que recurrieron al terrorismo”, expresó en un comunicado la Casa Blanca. Sin embargo, la administración de Obama ha decidido sacar al país del listado porque “el Gobierno de Cuba no ha dado ningún tipo de apoyo al terrorismo internacional en los últimos seis meses” y “ha garantizado que no apoyará actos internacionales de terrorismo en un futuro”, ha agregado el comunicado.

Irónicamente, la última reunión que se produjo entre los líderes cubano y norteamericano también fue en Panamá. Sucedió en 1958, cuando Fulgencio Batista se encontró con Dwight Eisenhower. Por aquel entonces, ambas naciones compartían unas relaciones económicas y diplomáticas excelentes. Las empresas norteamericanas extraían y suministraban el azúcar cubano, mientras las familias de cualquier rincón de Norteamérica se dejaban sus ahorros pasando unos días en la Habana y alrededores. Todo ello con el beneplácito y aquiescencia de Cuba y el régimen dictatorial de Fulgencio Batista. Sin embargo, este gobierno cayó un año más tarde y las relaciones entre ambas naciones se hicieron más arduas, hasta el punto que Cuba acabó escogiendo el dulce comunista que le ofreció la gran URSS. El choque entre comunismo y capitalismo fue tal que en los escasos 150 kilómetros que separaban Florida de las costas cubanas, se estableció un muro invisible simbolizando un bloqueo económico real que ha asfixiado a Cuba durante más de cincuenta años.

Sin embargo, el panorama internacional actual es muy diferente. Con la caída del Muro de Berlín, las naciones ya no se mueven en función de ideologías, sino por la economía. Por ello, donde antes había imposiciones y sanciones, ahora hay diálogo. La economía liberal se abre paso en cualquier camino, incluso el del socialismo puro, pero ¿se traducirá esta liberación parcial de la economía en mayores libertades de los cubanos? Los aspectos civiles de la isla caribeña no incumben a Estados Unidos, mientras el flujo económico se reabra. La prioridad principal de Obama actualmente, es salir por la puerta grande y ha encontrado en Cuba e Irán los escalones al éxito.

Fuente de la imagen: AFP




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