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Esperanza, la dama hispánica


Aguirre

Sergio Rupérez – Zaragoza 15/05/2015

Parece que fuera ayer, pero ya hace más de año. Era abril de 2014. Esperanza Aguirre; la condesa antisistema, la líder incorruptible, el terror del PP, se disponía a sacar dinero en la Gran Vía madrileña aparcando su vehículo, un utilitario más propio de bolcheviques que de españoles de bien, en el carril bus.

Por ahora todo normal, si de incumplimientos rutinarios se trata claro está. Pero la tranquilidad de doña Esperanza no duró mucho. Un agente de movilidad, tras ver el coche mal estacionado, se acercó para pedir la documentación. Quizá un ciudadano más escucharía atentamente y enseñaría los documentos pertinentes pero, ¿desde cuándo la dama damísima ha sido una persona convencional? Es más, ¿acaso en las altas instancias populares ha existido alguna vez interés por cumplir las reglas? Aznar marcó tendencia.

Aguirre no pudo aguantar la reprimenda y aceleró su vehículo, de tal suerte que golpeó la moto del agente, para fugarse hacia su vivienda. Después, tras ser perseguida, como es lógico, por varios vehículos policiales, se dispuso a entrar al garaje de su casa golpeando de nuevo a uno de ellos. Fue, sin duda, una tarde animada, pero lo divertido viene ahora.

Según pudimos saber hace una semana, la ex presidenta de la Comunidad de Madrid y candidata a la alcaldía de la capital por el PP, no será juzgada por un delito, como si lo sería cualquier otro ciudadano, sino que lo hará por una falta leve. Curioso veredicto (o no) el de la Audiencia Provincial de Madrid.

El comportamiento de Esperanza Aguirre refleja muy bien la todavía existencia de dos Españas, la privilegiada; que hace y deshace, y la mandada, que escucha y calla. Delibes no se sorprendería nada por desgracia del comportamiento de esta personalidad perteneciente a un partido, democrático, que no demócrata, pero originario de una dictadura caciquil, como es el Partido Popular.

La actitud de Aguirre es vergonzosa, pero todavía lo es más la de los ciudadanos de a pie que la defienden, la han defendido y la defenderán siempre y que seguramente la encumbrarán el próximo 24 de mayo. “Es que Espe es así, muy como nosotros” El populismo lo hacen otros, sí.

Lo peor no es el incidente de Gran Vía, lo peor es que éste demuestra que la justicia no es igual para todos ni lo fue nunca en realidad. Juan Carlos se equivocaba. Aquí mandan y mandarán siempre, con o sin maquillaje, los mismos. Y todos somos y seremos partícipes, con mayor o menor alevosía, de ellos. Ya habrá tiempo de llorar, tranquilos. Eso todavía nos dejan.

Fuente de la imagen: www.elmundo.es



Blogger Redactor en Madeinzaragoza, OcioUrbanoZaragoza y ScennicMagazine. También en TempusFugitNews. Periodista en construcción...


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