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Peña Nieto gana en las urnas y la violencia gana en las calles


sufragio. Un ciudadano deposita su voto en una de las urnas en el Distrito Federal de México. Foto: EFE

Ainara Guerra Fernández – Madrid 12/06/2015

El pasado domingo los mexicanos acudieron a las urnas para elegir las autoridades locales y legislativas en medio de intentos de boicot por parte de grupos sociales en el sur. Según el Instituto Nacional Electoral, la participación no llegó al 50%. Quienes votaron dieron la victoria al partido de Peña Nieto, el PRI.

El Partido Revolucionario Institucional obtuvo el 26,9% de los votos, lo que se traduce en 203 diputados federales. Y con sus aliados, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza, tendrá entre 246 y 263 legisladores ante la LXIII Legislatura en la Cámara de Diputados. La participación en las urnas fue escasa, pero mayor que elecciones anteriores. Este proceso electoral habría superado a la participación ciudadana registrada en las elecciones federales más recientes, las de 2009, en donde acudió el 43%. Este 2014, la participación fue de entre 47.25 y el 48%.

Violencia en el sur

En Guerrero, el candidato del PRI, Héctor Astudillo, puso fin a una década de gobierno del izquierdista PRD en el Estado, muy dañado por la desaparición de 43 estudiantes el pasado mes de septiembre. Las elecciones en esta zona quedaron impregnadas de la violencia perpetrada por grupos de extrema izquierda y familiares de los 43 estudiantes desaparecidos el año pasado; quienes, apoyados por grupos armados, quemaron urnas y se enfrentaron con aquellas personas que deseaban ejercer su derecho a votar. Las familias de los jóvenes desaparecidos optaron por la violencia en la jornada electoral para reclamar la vuelta de los desaparecidos. La escuela de magisterio de Ayotzinapa, donde estudiaban estos jóvenes, finalmente tuvo que cerrar las urnas por la violencia de las familias. También actuó violentamente el gremio de docentes, que resiste la agenda de reformas estructurales del gobierno, objetando que someten a evaluación a los docentes.

En Oaxaca, donde los docentes opositores tienen más fuerza, los manifestantes prendieron fuego a cerca de 40 urnas de votación y robaron otras 50. También rompieron los vidrios de locales bancarios en el centro de la capital estatal y arrancaron cámaras de seguridad. Pese a todo, había afluencia de personas hacia los centros de votación, aunque acudían con lógico temor y mostrando su rechazo a los violentos. La misión de la Organización de Estados Americanos fue asegurar que la población pudiera ir a votar, encabezada por la expresidenta de Costa Rica Laura Chinchilla. Ella reconoció que fueron unas elecciones donde “predominó la tranquilidad”, a pesar que en Oaxaca tuvieron que suspender la misión. Entre tanto, el presidente del Instituto Nacional Electoral de México (INE), Lorenzo Córdova, calificó de “positivo” el balance de la jornada electoral “considerando los desafíos” de un proceso en el que por primera vez se registró una llamada al boicot.

México se convirtió en el tercer país en el mundo con más muertes por conflictos, sólo superado en cifras de víctimas mortales por la guerra civil en Siria y el avance del Estados Islámico (EI) en Irak, con una cifra que asciende a 15 mil muertes durante 2014. Peña Nieto triunfó en las urnas, pero la violencia triunfó en las calles. Una violencia perpetrada por aquellos que pretenden que devuelvan con vida a 43 estudiantes que nunca debieron irse.

 

Fuente de la imagen principal: www.la-razon.com




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