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Polémica, breve y con muchos titulares; así ha sido la visita de Felipe González a Venezuela


Eduardo García Cancela – Madrid 12/06/2015

El viaje del expresidente del Gobierno español Felipe González a Venezuela ha durado a penas tres días. Aterrizó en Caracas el domingo 7 de junio con la intención de reunirse con los opositores venezolanos encarcelados Leopoldo López y Antonio Ledezma. Sin embargo, el martes, al no poderse entrevistar con López tras la negativa del Gobierno de Maduro, abandonó el país utilizando un avión oficial colombiano. La fuerte campaña en su contra, auspiciada por el Gobierno chavista, y la reunión que mantuvo con las distintas fuerzas de la oposición venezolana también han marcado esta breve estancia.

La visita de González a Venezuela empezó a ir mal incluso antes de que el expresidente comprara los billetes a Caracas. En marzo, tras ofrecerse a colaborar con la defensa para los opositores venezolanos López y Ledezma, el Gobierno de Nicolás Maduro lo designó persona “non grata”, obviando demás insultos pronunciados por el líder del régimen chavista. Desde el momento en que anunció su visita al país caribeño, los medios del régimen lo mostraron como “parte de una campaña de la ultraderecha nacional e internacional para atentar contra la democracia y la paz en la nación”, citando a la Televisión Venezolana e Internacional.

A su llegada, el domingo 7 de junio, la prensa local abarrotó el aeropuerto de Caracas, donde González ya tuvo que responder a acusaciones directas que lo cuestionaban, por ejemplo, por su presunta relación con el narcotraficante Pablo Escobar. Además, el régimen animó a la población a manifestarse en contra de la presencia de el expresidente en el país, destacando el seguimiento de los hashtag #FelipeFueraDeAqui o #VenezuelaSeRespeta en Twitter.

Lo primero que hizo González fue reunirse con el equipo de los abogados de la defensa en la residencia de la familia de Leopoldo López, que lleva más de un año preso. A la salida, afirmó que el país necesita “mucho diálogo” y valoró positivamente la convocatoria de elecciones para este año. Estas declaraciones son muestra de la prudencia y el tono conciliador que han definido las valoraciones del expresidente en suelo venezolano.

Uno de los logros de su visita fue la autorización para entrevistarse con Antonio Ledezma, exalcalde de Caracas, que se encuentra bajo arresto domiciliario. Asimismo, el lunes se reunió durante casi dos horas con la Mesa de la Unidad Democrática, formada por miembros de las distintas fuerzas de oposición y entre los que también se encontraba la mujer de Leopoldo López, Lilian Tintori.

El papel de González en la reunión ayudó a reforzar a las fuerzas opositoras, ya que mantiene buena relación e influencia sobre los dirigentes del partido Acción Democrática y con los progresistas del partido Primero Justicia de Henrique Capriles.

La oposición venezolana se encontraba dividida desde el año pasado, cuando López y María Corina Machado impulsaron por su cuenta “La Salida”, un movimiento que buscaba una rápida sustitución del Gobierno y que coincidió con protestas callejeras en varias ciudades. Machado, sin embargo, ha sido la gran ausencia en la reunión con González.

Lo que finalmente no consiguió el expresidente español fue reunirse con Leopoldo López en la prisión de Ramo Verde. El Gobierno de Maduro le denegó la autorización para ver al preso además de prohibirle asistir a la vista judicial contra López el miércoles. Por ello, Felipe González abandonó Venezuela el martes en un avión de las Fuerzas Aéreas de Colombia.

La respuesta de Nicolás Maduro ha sido convocar al embajador colombiano en Caracas y acusar a González de “cobarde”. “Qué deshonor, qué vergüenza el Felipillo como huyó. Una verdadera vergüenza que no la tapará más nunca”, dijo el presidente venezolano en una reunión con gobernadores y alcaldes del chavismo. Además, acusó a las fuerzas opositoras de traer a expresidentes extranjeros para que gobiernen el país.

Felipe González, ya fuera de Venezuela, ha cambiado el tono de sus declaraciones equiparando la actitud “conspiranoica” de Maduro con la del dictador Francisco Franco en España.

Fuente de la imagen: NewsReport



Editor de contenidos de Tempus Fugit. Es estudiante 3º de Periodismo y Relaciones Internacionales en la Universidad Antonio de Nebrija. Fue colaborador de la Revista 'Nuestra' de Nebrija y en el portal Actualidad Nebrija.


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