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¿La vuelta de una paz armada?


Miguel Ángel Rodríguez Rodríguez – Madrid 26/06/2015

EE.UU enviará 250 tanques a siete países cercanos a Rusia y pertenecientes a la OTAN. De esta forma quiere reforzar su presencia en Europa Central y Oriental con el fin de evitar el expansionismo de Rusia tras la tensa situación creada en la península de Crimea, territorio que se separó de Ucrania y fue reclamado por Rusia.

El pasado lunes, el Secretario de Defensa de los Estados Unidos, Ashton Carter, anunció en Tallín (Estonia) el despliegue de 250 tanques, así como de equipamiento militar en Estonia, Letonia, Lituania, Bulgaria, Polonia, Rumanía y Alemania, todos miembros de la OTAN. Ucrania, pese a ser el país más afectado por la propensión rusa de expandir territorios no recibirá ayuda alguna al no formar parte del Tratado del Atlántico Norte. Carter ha afirmado que se trata de una medida en “respuesta a las provocaciones rusas”.

La inestabilidad en Europa

Las causas que han llevado a Barack Obama a tomar esta decisión están claras. Por un lado, la guerra civil ucraniana entre las fuerzas gubernamentales y los pro-rusos ha creado una inestabilidad dentro de Europa que recuerda a las sensaciones de paz tensa que hubo durante la Guerra Fría. Por otro lado, las posibles pretensiones de Rusia de anexionar aquellos países, actualmente independientes y que formaron parte de la antigua URSS, han obligado al Congreso de los Estados Unidos a aceptar el envío de tropas.

Esta medida guarda en su interior un doble sentido. Ofrece la seguridad a los países miembros de la OTAN de que Estados Unidos cumplirá una de las premisas básicas del acuerdo: una agresión a un miembro es una agresión a todos los miembros. También deja claro a Rusia que los países bálticos, que pertenecieron a la antigua URSS, no son Ucrania y que no saldrá impune en caso de atacarlos.

Esta no es la primera medida adoptada por la OTAN. En febrero se tomó la decisión de crear una fuerza de reacción rápida formada por 5.000 soldados que pudiera responder a futuros ataques a países miembros por parte de Rusia. Pese a estas medidas defensivas, Ashton Carter aseguró esta semana que su país no quería una nueva Guerra Fría, por lo cual esperaba que desde Rusia se actuase con coherencia.

La respuesta rusa

El general ruso Yuri Yabujov, del ministerio de Defensa, afirmó que el envío de tropas estadounidenses a Europa era uno de “los pasos más agresivos del Pentágono y la OTAN desde la Guerra Fría”. El Kremlin también prepara sus propias medidas como reacción a la decisión tomada en EE.UU. El vicepresidente del comité parlamentario ruso de defensa, Serguéi Zhigarev, ha sugerido que se podrían reforzar las bases militares en Kaliningrado, situadas en el flaco occidental. La idea que se baraja en el Gobierno ruso en el caso de que se produzca el despliegue de tanques estadounidenses previsto, es dotar a las bases militares con misiles balísticos susceptibles de llevar cabezas nucleares.

Yabujov también ha tenido unas palabras para Obama, recordándole que “recibió el Nobel de la Paz como un anticipo y todos creían que iba a hacer méritos, pero, al parecer, sigue siendo un anticipo”.

En esta época en la que se supone de todos nosotros una mayor evolución, cuando deberíamos haber aprendido de los problemas y conflictos pasados, en los cuales murieron muchas personas por el ansia de poder de unos pocos, seguimos cometiendo los mismos errores. Ya se sabe el dicho “el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”.

Fuente de la imagen: www.eldia.com




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