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El derecho al matrimonio igualitario, reconocido en Estados unidos, ausente en muchos países del Globo


Estados Unidos: Tribunal Supremo legaliza el matrimonio homosexual

Ainara Guerra Fernández – Madrid 03/07/2015

La semana del Orgullo LGBT se cierra con estampas variopintas, con colores más oscuros o más claros dependiendo del país, como la conjugación multicolor de la bandera que representa este movimiento. El color más vivo y alegre lo hemos podido ver en Estados Unidos, en donde se reconoció que el matrimonio igualitario en todos los estados de Norteamérica. En España, el sabor es más agridulce, en una semana en la que se recordó el décimo aniversario de la ley socialista que permite hoy el matrimonio homosexual, aunque sin la persona que la impulsó: Pedro Zerolo. El color más oscuro lo encontramos en Marruecos, en donde se sucedió una paliza contra una persona por tener una condición sexual diferente a la de sus atacantes.

Desde la semana pasada, el matrimonio gay es ya un derecho en todo Estados Unidos. Ello se consiguió gracias a que el Tribunal Supremo estadounidense declaró como ilegales las leyes que en 14 Estados impedían casarse a personas del mismo sexo. Obama compareció ante las cámaras y califico la decisión como “una victoria para América”. Desde el punto de vista legal, es muy difícil revocar este fallo, aunque hay quienes no se han contentado con él, como el juez conservador Antonin Scalia, calificándolo como un “golpe de Estado judicial”, así como considerando que el Tribunal Supremo es una amenaza a la democracia estadounidense. Quién podría esperar que fuese el Gobierno estadounidense actual quien emprendiese este camino, sabiendo que su Presiente Barack Obama reconocía en 2004: “mis creencias religiosas dicen que el matrimonio es algo santificado entre un hombre y una mujer”, cuando aspiraba a ser senador de Illinois.

España y el matrimonio igualitario, una ley consolidada

Hace escasos diez años, el único Estado americano que permitía las bodas entre personas del mismo sexo era Massachusetts. Hace precisamente una década que en España está permitido legalmente el matrimonio igualitario. La bandera del arcoíris, emblema del colectivo LGBT estuvo esta semana presente en casi todos los balcones de ayuntamientos, algunos tan importantes como el madrileño o el valenciano. Algo inusual en estos diez años de reconocimiento legal del matrimonio igualitario, que sin duda España hubiera querido que una persona en especial lo presenciase: Pedro Zerolo. Fue una semana de celebración, pero también de homenaje a la figura política que más trabajó para impulsar la ley que actualmente permite casarse a personas del mismo sexo. El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero calificó a Zerolo como el “santo laico de la democracia” y el “pionero en la conquista de la igualdad”. Un cáncer de páncreas quiso que Zerolo no asistiese a esta bella semana multicolor, aunque no dejó de ser recordado en todos los rincones del país.

España ha vivido diez años en los que hemos asistido a ocho bodas homosexuales a la semana, un total de 30.000 enlaces entre personas del mismo sexo en esta década. Zapatero tomó este camino innovador convirtiéndose en uno de los países más modernos de Europa en esta materia, en donde todavía hay Estados que no reconocen legalmente el matrimonio homosexual. El 3 de julio de 2005 España se convirtió en el tercer país de Europa y el cuarto del mundo en establecer esta equiparación de las uniones entre personas del mismo sexo abriéndoles además la posibilidad de adoptar, algo no contemplado hasta entonces en ninguna otra legislación. En declaraciones para Europa Press, Carmen Montón, Secretaria de Igualdad de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE desde julio del 2014, admitió que entre los retos actuales se encuentra el “pasar de la igualdad legal a la igualdad real” y pone el foco en la necesidad de “una ley de igualdad de trato” que aborde aspectos como la educación para erradicar el acoso escolar por razón de orientación o identidad sexual.

Ser homosexual, un delito penado con la muerte

Mientras la marcha del Orgullo LGBT discurría sin ningún tipo de incidentes en la capital madrileña, en otros rincones del planeta la estampa fue muy diferente. Las manifestaciones más oscuras se vivieron en países como Marruecos, en donde el ser homosexual está penado con prisión y asisten con total impunidad a palizas a personas homosexuales. Según reconoce Amnistía Internacional, en siete países, las relaciones consensuales entre personas del mismo sexo pueden acarrear la pena de muerte. En Arabia Saudí, Irán, Mauritania, Nigeria, Qatar, Sudán y Yemen, los hombres pueden ser condenados a muerte por homosexualidad. En cuatro países, Arabia Saudí, Irán, Nigeria y Qatar, las mujeres pueden ser condenadas a muerte por lesbianismo.

Ser homosexual no es castigado en Turquía, aunque no se reconoce el matrimonio igualitario. Desde hace trece años en esta semana de celebraciones, el colectivo LGBT ha realizado marchas pacíficas sin ningún tipo de incidentes. Sin embargo, este año fue desplegado un sólido cordón policial que incluso, trató de parar la manifestación con gas lacrimógeno, balas plásticas y agua a presión. Lejos de acabar con la celebración, el agua empleada por las autoridades dibujo un arcoíris, convirtiéndose en el símbolo que representa que a pesar de que actúen las autoridades a favor del retroceso y el estancamiento, el progreso en esta aldea global en la que convivimos, no se podrá parar.

Fuente de la imagen: Alex Wong (AFP)




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