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El Estado Islámico causa el terror en tres continentes


Miguel Ángel Rodríguez Rodríguez – Madrid 03/07/2015

El viernes pasado, 26 de junio, será recordado como un día negro en la historia. Cinco atentados terroristas llevados a cabo por el Estado Islámico en cinco países distintos, Francia, Túnez, Kuwait, Somalia y Siria, pertenecientes a tres continentes diferentes, dejaron más de 250 víctimas y cerca de 500 heridos. Los atentados, reivindicados por el EI, han situado en estado de máxima alerta terrorista a todos los países de Europa, África y Asia.

El portavoz oficial del Estado Islámico, Abu Mohamed al Adnani, instó a los musulmanes a llevar a cabo una guerra contra aquellos que era infieles. “Musulmanes, embarcaos y apresurad el paso hacia la yihad. Muyahidines de todo el mundo, corred y moveos para convertir el Ramadán en un mes de desastres para los infieles”, de esta forma felicitaba al Adnani el Ramadán. Las consecuencias no tardaron más de tres días en dejarse ver, cuando la cadena de atentados se inició.

Decapitación en Francia

El primero de los actos terroristas tuvo lugar en el noreste de Francia, en la región de los Alpes franceses. Sobre las diez de la mañana se encontró un cuerpo decapitado en una fábrica de químicos en la ciudad de Saint-Quentin-Fallavier donde, además, el islamista hizo estallar varias bombonas de gas provocando dos heridos.

La policía francesa detuvo al presunto culpable, Salim Yassin, un joven de 30 años que ya había sido fichado por la policía. Fuentes cercanas al caso aseguran que el hombre decapitado era el jefe de Yassin, quien lo había asesinado unas horas antes de acudir a la fábrica y colocar la cabeza junto a diversas banderas con lemas islámicos. La policía continúa buscando a otro segundo posible terrorista. Mientras tanto, Hollande ha declarado el estado de máxima alerta en el país.

Atentado suicida en Kuwait

Aún con cierto temor a un nuevo atentado en territorio francés, estallaba el caos en la ciudad de Kuwait. Un atentado suicida contra una mezquita chií que se encontraba en el centro de la capital dejaba 27 muertos y más de 200 heridos. El Estado Islámico reivindicaba la autoría de dicha masacre a través de un comunicado difundido por internet. Fahd al Qabaa ha sido identificado como el suicida que perpetró la matanza. Era de nacionalidad saudí y había llegado al país esa misma mañana.

Matanza en la ciudad de Túnez

La ciudad turística de Susa, en Túnez, fue el tercer lugar escogido por los islamistas para llevar a cabo una matanza que terminaría con la vida de 37 personas. Según las fuentes policiales tunecinas dos hombres entraron armados con kaláshnikovs al hotel Imperial Marhaba, propiedad de la cadena española RIU, y al hotel Muradi Palm Marinay. Los atacantes se dirigieron principalmente a las zonas de la playa y la piscina, donde dispararon a los turistas que se encontraban allí.

Entre los 37 fallecidos había personas de nacionalidad belga, británica, alemana y tunecina. Cameron fue el primero en afirmar que “el EI ha declarado la guerra al Reino Unido”, asegurando después que Reino Unido no se puede esconder pensando que así van a estar fuera del alcance de los islamistas. Por su parte, Hollande llamó al presidente de Túnez para asegurarle que no existía relación entre los atentados de Francia y los acaecidos en su país y que el único nexo de unión debía ser la lucha contra el islamismo.

Somalia y Siria: objetivo del Estado Islámico

Los ataques yihadistas continuaron en Somalia, donde la milicia islamista somalí Al Shabaab atacó la Misión de la Unión Africana que se encontraba al noreste de la capital. El ataque realizado con un vehículo cargado de explosivos se saldó con 30 muertos. Además 15 yihadistas se inmolaron frente a los soldados de la Unión Africana.

La cadena de atentados terminó con una oleada de ataques por parte del Estado Islámico para recuperar el enclave kurdo sirio de Kobani, cerca de Turquía. Los combates, que duraron todo el día, acabaron con la vida de 138 civiles y dejaron cientos de heridos. En la ciudad siria de Al Hasakah murieron otros 20 soldados del ejército sirio debido a una bomba puesta por el EI.

Los atentados han tenido gran repercusión tanto en las políticas adoptadas por los diversos países involucrados como en la economía. El Ministro de Interior español, Jorge Fernández Díaz ha elevado el nivel de alerta terrorista de 3 a 4 en una escala que alcanza un máximo de 5 puntos.

Son años difíciles los que van a venir, pues los yihadistas que tanto tememos han llegado para quedarse. Es hora de dejar a un lado todas las diferencias existentes entre las diversas fuerzas políticas e, incluso, entre los países del mundo que se ven afectados por estos ataques para lograr una fuerza única de acción. Son necesarios más pactos y acuerdos para proteger a los países y, sobre todo, a los ciudadanos de las agresiones de aquellos que quieren causar el mal con el objetivo de inculcar una idea. Sin embargo, no debemos caer en la tentación de generalizar y considerar a todos los musulmanes como enemigos nuestros, pues no es así. Como decía Juan Donoso Cortes: “Hay que unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos.

Fuente de la imagen: www.elpais.com




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