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Un gesto democrático por el “NO”


Miguel Ángel Rodríguez Rodríguez – Madrid 10/07/2015

El pasado domingo se celebró en Grecia un referéndum en el cual se preguntaba si se debían aceptar las diversas medidas de austeridad impuestas por la Unión Europea al pueblo griego, o si por el contrario, se debían rechazar. El 61.39% de los votantes se inclinaron por el “no” frente al 38,69% que dieron luz verde a las medidas, de esta forma se abría un intenso debate sobre el futuro del país en el Euro.

Fue el año 2010 cuando, tras numerosos meses de negociaciones, el gobierno de Yorgos Papandreu aceptaba un drástico programa de ajustes para recibir el primer rescate monetario que salvaría la economía griega y garantizar la estabilidad en la zona euro. Se trataban de 110.000 millones de euros que se le prestarían a Grecia para que los empleara durante los dos años siguientes. Merkel, la canciller alemana, ya se encontraba inmersa por aquel entonces en dichas negociaciones. Al año siguiente, el gobierno de Papandreu presentaba su dimisión.

Durante el año 2012 la Eurozona aprobó el segundo rescate que recibiría Grecia, en este caso 130.000 millones de euros, los cuales debían ser suficientes para cubrir los gastos hasta el año 2014. Días después el Gobierno estableció importantes recortes, tanto en los salarios como en las pensiones, que en algunos casos se vieron reducidas en un 50%. Es en junio de este mismo año cuando el partido conservador de Samarás alcanza el poder y establece un plan de austeridad para los dos siguientes años.

En enero del 2015 el partido político encabezado por Syriza llega al poder y solicitan una prórroga de seis meses de las ayudas concedidas a Grecia. La precaria situación en la que se encuentra el país obliga al Gobierno a solicitar un incremento de la provisión urgente de liquidez para los bancos griegos, algo que se repite durante varios días consecutivos. Finalmente, las negociaciones entre Grecia y la Eurozona se ponían en marcha en Junio, debido a que al finalizar el mes se concluía el periodo de ayudas establecido.

Un referéndum por el “no”

Entre las medidas de austeridad exigidas por la Eurozona para mantener las ayudas a Grecia se encontraba la reforma del sistema de pensiones para logar un ahorro del 1% del PIB al año, reducir drásticamente las jubilaciones, privatizar aeropuertos, puertos marítimos y otros servicios o aumentar el IVA. Sin embargo, el gobierno heleno no estaba dispuesto a aceptar tales condiciones, pues consideraban que se trataba de un terrorismo financiero. Finalmente optaron por la realización de un referéndum en el que se preguntara al pueblo si deseaban aceptar las medidas de la Troika o no.

El referéndum celebrado el pasado fin de semana se presentaba en las encuestas como un duro combate entre el “sí y el “no” con un empate técnico. Pese a esto, la realidad fue completamente distinta. Desde que se escrutaron los primeros votos el “no”, la opción apoyada por Syriza tomó la delantera alcanzando el 60% de los votos. Según iba pasando la tarde del domingo, los seguidores del “no” se concentraban en la plaza Syntagma de Atenas para celebrar la victoria.

Las nuevas negociaciones

Al día siguiente, con la resaca de la victoria y contra todo pronóstico, el Ministro de Economía griego, Yanis Varoufakis, abandonaba la cartera de ministro. Anunciaba su dimisión a través de su blog en una entrada titulada “Minister No More!”, donde explicaba que se le había invitado a dejar su cargo debido a que varios de sus homólogos europeos no se encontraban  a gusto negociando con él.

Con la entrada de su nuevo Ministro de Economía, Euclides Tsakalotos, Tsipras ha iniciado esta semana las negociaciones con la Eurozona para lograr unas condiciones más favorables para el pueblo griego, así como una quita de la deuda. Los rumores de que el “no” en el referéndum significaría la salida de Grecia del Euro fueron desmentidos por diversos cargos políticos del Gobierno, que aseguraron que Syriza era un partido pro europeo.

Durante esta última semana han sido varias las propuestas que ambos bandos han presentado sobre la mesa. Sin embargo, el gobierno griego no ha llegado a especificar ninguna medida concreta por el momento, aunque se prevé que Tsipras acabe aceptando las condiciones de austeridad recomendadas por el Eurogrupo como la reestructuración del sistema de pensiones. Por su lado, los diversos acreedores de la deuda de Grecia han comentado la posibilidad de una quita.

Muchos han criticado a Tsipras por haber convocado el referéndum del pasado domingo y han dicho irónicamente que tras el referéndum era hora de que los demás países votaran si se ayudaba más a Grecia o no. Sin embargo, la base de la democracia consiste en el poder del pueblo y, no es lo más justo, que sean los propios ciudadanos los que decidan si se imponen unas medidas de austeridad que les van a afectar a ellos. Cada vez más se está pensando que porqué un político haya llegado al poder mediante los votos de los ciudadanos puede hacer lo que desea y no es así. Desde aquí considero un gran ejemplo de democracia y participación ciudadana la actitud adoptada por el Gobierno griego.

Fuente de la imagen: AP




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