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“La hemos cagado por completo”


volkswagen

Ignacio Romo – Madrid 25/09/2015

La agencia medioambiental estadounidense (EPA) ha acusado esta semana a la firma alemana Volkswagen de manipular sus vehículos para superar de forma ilícita los controles de emisiones contaminantes.

“La hemos cagado por completo. Hemos sido deshonestos con todos ustedes y por ello pagaremos lo que tengamos que pagar”. Estas fueron las palabras de Michael Honn, máximo responsable de Volkswagen en Estados Unidos, cuando salió a la luz que la compañía alemana había manipulado 11 millones de vehículos en todo el mundo para falsificar los datos sobre las emisiones contaminantes que éstos producían.

El caso venía estudiándose desde hacía ya un año cuando una ONG estadounidense, llamada International Council on Clean Transportation, realizó un estudio sobre emisiones contaminantes en vehículos diésel. Para elaborar su trabajo hicieron uso de dos modelos de vehículos Volkswagen, se percataron de que los coches superaban en 30 veces el límite de emisiones permitidas e informaron automáticamente a la EPA de que algo iba mal.

Los automóviles afectados son únicamente diésel, y en concreto los que usan el motor EA189. Los modelos que utilizan este motor son el Passat, el Beetle, el Jetta y el Golf. Otras marcas como Seat, Skoda o Audi, que también son del grupo Volkswagen, están siendo investigados

¿Cómo se llevó a cabo el engaño?

El sistema que utilizó Volkswagen no es inédito, pues ya se había utilizado en Japón, pero no con el fin de engañar a los controles. El fraude se realizaba gracias a un software escondido en el cerebro electrónico del automóvil. Este software es capaz de reconocer cuando el automóvil está en un banco de pruebas en vez de en carretera y de esta manera cuando el coche está siendo inspeccionado se activa un programa que reduce las prestaciones del motor y a su vez las emisiones contaminantes.

Los datos falsos que proporcionaba el software eran entre 10 y 40 veces menores que los reales. Para hacerse una idea de la magnitud contaminante de este suceso, solo en Estados Unidos los coches trucados habrían emitido 10.392 y 41.571 toneladas de gases tóxicos adicionales por cada año.

Crisis económica de la compañía

El escándalo está provocando una verdadera crisis en la compañía automovilística. En lo que va de semana, Volkswagen ha registrado una caída en bolsa del 30%, lo que se traduce en una pérdida de valor bursátil de 25.000 millones de euros. A esto debe sumársele el coste de la multa que tendrá que pagar la compañía, que no será ni mucho menos pequeña. Los expertos han calculado que solo en EEUU la multa ascendería a 18.000 millones de dólares.

No se sabe con seguridad el motivo por el cual Volkswagen se decidió a utilizar el famoso software, pero todo parece indicar que buscaban una mera reducción costes ya que el sistema que se utiliza para reducir los gases contaminantes posee un alto precio.

Con todo y con eso, aunque el sistema para reducir los gases contaminantes tenga un alto coste, con toda seguridad no les saldrá tan caro como las pérdidas de valor bursátil, las multas y, sobre todo, la pérdida de confianza de sus  clientes y de sus futuribles compradores.

Alemania, un país con precedentes

El caso Volkswagen es último, pero no el único caso de compañías alemanas que han llevado a cabo acciones polémicas. Empresas clave dentro del capitalismo alemán como Deutsche Bank o Siemens han estado ya en el punto de mira.

Este mismo año, el banco alemán Deutsche Bank acordó pagar a EEUU y a Reino Unido una multa de 2.300 millones de euros a causa de su relación con un caso de manipulación en el tipo de interés del mercado interbancario de Londres llamado caso Libor.

Siemens, es el líder europeo en el sector de la ingeniería industrial además de ser una de las empresas con más empleados a nivel mundial con 362.000 trabajadores. La pasada década estuvo acusado de desarrollar uno de los mayores casos de sobornos en el mundo empresarial. El gigante alemán utilizaba los sobornos para conseguir contratos en países como Rusia, Venezuela o Irak y por ello tuvo que pagar una multa de 1.400 millones de euros.

Estas tres empresas se encuentran entre las más importantes de Alemania y sobre ellas recae buena parte del PIB del país y como consecuencia a las polémicas que se han generado en torno a ellas, el siempre perfecto capitalismo alemán puede acabar viéndose dañado.

Fuente de la imagen: www.time.com




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