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Rusia y Estados Unidos: ¿objetivo común en Siria o intereses contrapuestos?


Siria EEUU Rusia

Eduardo García Cancela – Madrid 02/10/2015

El Ejército ruso ha comenzado esta semana los ataques aéreos sobre territorio sirio. Pese a la insistencia interna de que el objetivo del Kremlin es acabar con DAESH, el autodenominado Estado Islámico, las sospechas de la comunidad internacional se han confirmado este jueves cuando Dimityry Peskov, portavoz del gobierno ruso, corroboraba que los yihadistas no son su único objetivo. La tensión entre Estados Unidos y Rusia, que continúa en sus niveles más altos desde el fin de la Guerra Fría, se extiende ahora desde Ucrania a Siria.

El Ejército ruso ha bombardeado objetivos sobre territorio sirio durante el miércoles y el jueves de esta semana con el pretexto de frenar a los yihadistas de DAESH. Sin embargo, el último ataque ha tenido lugar en las provincias de Idlib, Hama y Homs, con escasa presencia del autodenominado Estado Islámico, lo que siembra las dudas respecto a las verdaderas intenciones del Kremlin.

Rusia en Siria Mapa

Ashton Carter, Secretario de Defensa de EE UU, advirtió a Rusia de que estas acciones “inflamarán la guerra civil” y criticó también el escaso adelanto y precisión en la información sobre los ataques. Además, The New York Times recogía esta semana que entre los objetivos atacados por Rusia estaría un grupo rebelde entrenado por la CIA, de acuerdo a fuentes norteamericanas. La periodista Pilar Bonet informó el jueves para El País de que algunos de los aviones rusos que participaron en los ataques estaban pilotados por sirios.

Sin embargo, fuentes de inteligencia siria han confirmado a France Presse y a una cadena de televisión libanesa que la aviación rusa sí alcanzó a terroristas de Al Nusra y Ahrar el Sham, milicias que han jurado fidelidad a DAESH. El periódico ruso Nováia Gazeta también ha publicado que los militares rusos pretenden atacar las instalaciones petrolíferas controladas por el Estado Islámico para acabar con el contrabando de petróleo, una de las fuentes de financiación de los terroristas.

¿Es posible la cooperación entre EE UU y Rusia?

Aunque comparten el objetivo común de acabar con DAESH, otras pretensiones alejan las posturas de Washington y Moscú. La discordia principal es el papel de Bachar el Asad en el conflicto sirio. Mientras Putin asegura que el Asad es garante de estabilidad y elogia su lucha contra los yihadistas, desde la Casa Blanca no se contempla una resolución del conflicto sin la salida del mandatario.

También presentan diferentes posturas ante las causas del conflicto armado.  Estados Unidos asegura que las políticas opresoras de el Asad unidas a las Primaveras Árabes hicieron que los rebeldes se levantasen. Por el contrario, Rusia acusa a Occidente de precipitar el conflicto por su injerencia en Oriente Medio, desde la invasión de Irak en 2003 hasta el apoyo a la consecución de las revoluciones árabes.

Las disparidades no se detienen en cuanto al origen y gestión del conflicto sino que también han tomado distintas estrategias de actuación sobre el terreno. El presidente ruso asegura que la misión de su Ejército en Siria cumple con el derecho internacional y afirma que ha sido demandada por el propio el Asad. Además, acusa a Estados Unidos, Australia y Francia de actuar por su cuenta, al margen del Consejo de Seguridad de la ONU y sin la autorización del gobierno sirio.

Frente a Occidente, Rusia asegura coordinarse con Irak e Irán, países con los que Putin pretende formar una coalición que equiparó, en su intervención ante las Naciones Unidas, con la alianza de Roosvelt y Stalin para derrotar a Hitler. De hecho, el primer ministro iraquí, Haider al-Abadi, ha pedido a Putin que extienda los ataques aéreos a las zonas controladas por DAESH en su país.

Pese a la tensión reinante, John Kerry, Secretario de Estado de EE UU, y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, anunciaron tras el Consejo de Seguridad de la ONU, el miércoles, que ambos países intentarán aunar esfuerzos y coordinar la lucha contra DAESH. Lavrov, incidió en lo necesario de colaborar para evitar “incidentes indeseados” entre ambos ejércitos.

Aunque parece lejos todavía, ambas partes deberán negociar sus objetivos si es que quieren llevar a cabo una coordinación efectiva para acabar con los terroristas de DAESH. El conflicto sirio, que en marzo cumplirá un lustro, merece del compromiso firme de Moscú y Washington para favorecer una resolución pactada que incluya a todos los grupos involucrados.

Fuente de imagen: CBCnews



Editor de contenidos de Tempus Fugit. Es estudiante 3º de Periodismo y Relaciones Internacionales en la Universidad Antonio de Nebrija. Fue colaborador de la Revista 'Nuestra' de Nebrija y en el portal Actualidad Nebrija.


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