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Las consecuencias de una izquierda dividida en Portugal


AFP

Miguel Ángel Rodríguez Rodríguez – Madrid 09/10/2015

Portugal al Frente, el partido de centroderecha dirigido por Passos Coelho, logró una mayoría simple, con 104 escaños, en las elecciones celebradas el pasado domingo en Portugal. Las fuerzas de izquierda presentes en el parlamento lograrían con su unión una mayoría absoluta que impediría la victoria de Passos Coelho. Sin embargo, las discrepancias entre estos partidos y sus negativas a conformarse en una coalición le dan la posibilidad de gobernar a la derecha portuguesa.

El partido Portugal al Frente, formado por el Partido Social Demócrata (PPD/PSD) y el Centro Democrático Social-Partido Popular (CDS/PP), logró un 36,8% de los votos, permitiéndole alcanzar los 104 escaños. Estos datos suponían el respaldo de la ciudadanía a las distintas políticas de austeridad y recortes implantadas por Passos Coelho. Durante la anterior candidatura, el dirigente del PPD puso en marcha diversas reformas económicas orientadas a cumplir todos los requisitos impuestos por la Troika. Esto supuso el favor de la canciller Angela Merkel, que alabó a Portugal como el ejemplo de país que deberían seguir el resto de estados del sur de Europa.

El País

Las medidas y ajustes económicos llevados a cabo por el gobierno de Portugal dieron lugar a una importante reducción del paro, situándose en el 12,4% de la población, 5,1 puntos porcentuales menos que en el pasado 2013. Además, Portugal se sitúa ahora con un PIB por encima de la media europea. Sin embargo, esto no ha debido resultar suficiente para algunos de los votantes portugueses, pues Passos Coelho ha perdido 28 escaños respecto a las elecciones del pasado 2011. De esta forma, los 104 escaños obtenidos le colocan muy lejos de los 116 requeridos para obtener la mayoría absoluta.

Gran presencia de la izquierda

El Partido Socialista se situó en segunda posición con un 32,38% de los votos y logró 85 asientos en el Parlamento portugués. El Bloque de Izquierdas superó por primera vez en su historia al Partido Comunista, integrado en la Coalición Democrática Unitaria (PCP-BEU), con el 10% de los votos y 19 escaños. Finalmente, el PCP-BEU se situó con 17 escaños como la cuarta fuerza. El Partido Social Demócrata y Personas-Animales-Naturaleza son los dos partidos políticos que completan el parlamento portugués con 5 y 1 escaños respectivamente.

La posibilidad de una coalición de izquierdas formada por el PS, BE y PCP, que gobernaría con una mayoría absoluta, quedó rápidamente descartada cuando la noche de las elecciones Antonio Costa, cabeza de lista del PS, aseguró que no formaría gobierno con el Partido Comunista y el Bloque de Izquierdas. Caterina Martins, perteneciente al BE, aseguró que “no será por el Bloque que no haya un gobierno de izquierdas”.

Las divergencias de los partidos de izquierda

Las diferencias entre estos partidos se hayan principalmente en las políticas económicas que presentan. El Partido Socialista se levanta como un defensor de los compromisos europeos y la idea de que toda Europa mantenga una misma moneda, algo que choca directamente con las intenciones del Partido Comunista de Portugal de salirse del euro y establecer su propia moneda. Por otro lado, el PCP se ha negado siempre a negociar con el PS, pues considera que se trata de un partido que realiza políticas de derechas.

Las discrepancias entre el PS y el BE son menores. Pese a esto, el Bloque de Izquierda establece una serie de líneas rojas a la negociación con el Partido Socialista. En un primer momento, el partido dirigido por Antonio Costa debería eliminar de su programa el proyecto de despido amistoso, que permitiría despedir a una parte de la burocracia del estado pagando más al despedido, así como los recortes sociales.

En unas elecciones donde los temas más tratados han sido los recortes y los impuestos, ya que el IVA de los productos básicos se encuentra en el 23%, otra de las diferencias entre los partidos de izquierdas han sido las diversas políticas de austeridad propuestas. El Partido Socialista afirmó que acabaría con los recortes en un plazo de 2 años, mientras que el Partido Comunista y el Bloque de Izquierdas mostraron sus intenciones de terminar con dichos recortes de manera inmediata.

Desde la ejecutiva del Partido Socialista se ha solicitado la realización de un congreso extraordinario en el cual se produzca el cese de Antonio Costa y se busque un nuevo dirigente que lleve a buen puerto la realización de una gran coalición de fuerzas de izquierda. Esto le deja a Antonio Costa solo dos opciones: permitir que Passos Coelho forme gobierno y enfrentarse a su destitución en el próximo congreso extraordinario del PS, donde se elegiría a un nuevo líder del Partido Socialista que se alíe con el BE Y PCP para unas elecciones dentro de un año, tiempo máximo que puede permanecer un gobierno con mayoría simple, o formar coalición con el BE con una mayoría simple, lo que llevaría ineludiblemente a una nueva convocatoria electoral en el plazo de seis meses como marca la ley.

La imagen política que nos ofrece Portugal es un claro ejemplo de la cómo la izquierda se encuentra cada vez más fragmentada en este país y en España. La incapacidad para llegar a un acuerdo y a unos objetivos comunes entre los dirigentes de izquierdas favorecen los gobiernos de centroderecha. Al igual que a Antonio Costa, habría que recordarle a Pablo Iglesias que como dijo Simón Bolívar: En la unión está la fuerza.

Fuente de la imagen: AFP




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