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Los principales partidos buscan frenar el avance independentista


presidenta Cat

Jaime Llinares Taboada – Cracovia 30/10/2015

El texto recoge una resolución con la que se pone en conocimiento del Estado español, la UE y la comunidad internacional “la voluntad de iniciar negociaciones para crear un Estado catalán independiente en forma de república.” Los dos partidos, que tienen mayoría en el Parlament, quieren que el texto se vote la semana que viene en el pleno. Rajoy anuncia que se reunirá con Sánchez y Rivera para coordinar una respuesta conjunta. Errejón: “Es inaceptable.”

La coalición Junts pel Sí (CDC + ERC) y la Candidatura d’Unitat Popular han registrado el martes, “en virtud de mandato democrático obtenido el 27 de septiembre”, una propuesta de resolución conjunta en la que se declara “solemnemente” el inicio del proceso de creación de “un Estado catalán independiente en forma de república”. El texto está abierto a enmiendas y modificaciones de otros grupos y se votará la semana que viene en el Parlament de Catalunya. Si nada pasa antes, allí será aprobado, ya que Junts pel Sí tiene mayoría absoluta.

En el documento destaca el carácter unilateral que le confieren al proceso. Por ejemplo, ante la más que previsible impugnación por parte del Tribunal Constitucional, lo que sentencian es lo siguiente: “(…) este Parlament y el proceso de desconexión democrática no se supeditarán a las decisiones de las instituciones del Estado español, en particular al Tribunal Constitucional, al que considera deslegitimado y sin competencia desde la sentencia de junio del 2010 sobre el Estatut d’Autonomía de Catalunya (…).”

De esta forma, y sin utilizar términos específicos como “declaración unilateral de independencia” o “desobediencia”, el texto sí insta al futuro gobierno a respetar las disposiciones del documento, emprendiendo el camino de la secesión independientemente de lo que decidan las instancias españolas.

Además, la carta finaliza poniendo todo lo anterior “en conocimiento del Estado Español, de la Unión Europea y del conjunto de la comunidad internacional.”

Por el momento, los partidos de la oposición han conseguido frenar la proposición unos días, ya que el Partido Popular aún no se ha constituido como grupo parlamentario.

La calma de Rajoy

Como siempre ante cualquier movimiento independentista, Mariano Rajoy ha optado por erigirse como adalid de la unidad de España: “El gobierno va a evitar que se consigan las pretensiones que se recogen en el documento”, afirmaba el presidente del ejecutivo en una entrevista en la Cadena Ser.

Pero, cuando Pepa Bueno le preguntaba por medidas concretas, Rajoy se limitó a responder con una de sus frases: “Estense ustedes tranquilos, la ansiedad no resuelve problemas, prudencia, proporcionalidad y determinación”, sentenció el político gallego. Cuestionado sobre la posible utilización del artículo 155 de la Constitución, en el que se prevé de forma genérica métodos que obliguen forzosamente a una comunidad a cumplir sus cometidos, el presidente del gobierno tan solo respondió que no le gustaría.

Además, Mariano Rajoy también anunció que se reuniría con Pedro Sánchez y Albert Rivera, líderes de los principales partidos que se oponen a la independencia, para intercambiar posiciones. También dijo que no llamaría a Pablo Iglesias, ya que su grupo es favorable al derecho de autodeterminación.

El líder del partido socialista, Pedro Sánchez, mostró la disposición de abrir una vía de diálogo urgente con Mariano Rajoy tras conocer la noticia de la proposición de Junts pel Sí y la CUP, a la que se ha referido como un “desafío antidemocrático secesionista.” Sánchez considera que la solución debe estar basada en el diálogo, y ha asegurado que “siempre va a estar en la defensa de la integridad y de la convivencia entre españoles.”

Por otra parte, Albert Rivera insistió en que el gobierno debería recurrir la propuesta ante el Tribunal Constitucional. Además, el líder de Ciudadanos alentó al PP y al PSOE a seguir “una línea conjunta para defender los intereses comunes y las leyes democráticas”, y a no tratar el tema “como un asunto electoral porque es un asunto de país.”

Íñigo Errejón, número dos de Podemos, calificó la proposición de “inaceptable”, ya que “una mitad no tiene en cuenta a la otra mitad.” “Mas y Rajoy se han convertido en la mejor coartada del otro”, declaró.

¿Qué puede hacer el gobierno?

El ejecutivo de Mariano Rajoy dispone de varias herramientas para frenar el inicio del proceso de independencia y creación de un estado catalán.

1: Esperar a que el Parlament vote no a la proposición. Una posibilidad altamente improbable ya que Junts pel Sí, firmantes de la carta, tienen mayoría absoluta.

2: Impugnación ante el Tribunal Constitucional, con la consiguiente suspensión legal de todos los actos que deriven del texto.

3: Suspensión de los cargos públicos. Gracias a la reforma exprés que el PP hizo del Constitucional hace un mes, el Tribunal puede suspender indefinidamente de su cargo a todos los políticos que participen en él, utilizando las fuerzas de seguridad si fuera preciso.

4: Aplicar el 155. El gobierno podría utilizar este artículo de la Constitución para sustraer determinadas competencias al Govern y hacer cumplir la ley.

5: Aplicar el Código Penal. Si los dirigentes catalanes no acataran una sentencia del TC o la aplicación del artículo 155, estarían entrando en un delito de desobediencia o de rebelión. En ese caso intervendría la Fiscalía.

Fuente de la imagen: www.elmundo.es




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