.
.

El despido de Miguel Ángel Aguilar de El País reabre el debate de la censura en España


Miguel Angel EL Pais

Ignacio Romo – Madrid 13/11/2015

El conocido periodista, que llevaba desde 1984 trabajando para El País, ha sido despedido esta semana por unas polémicas declaraciones que concedió a The New York Times en las que hablaba de la creciente censura en los medios de comunicación españoles y en concreto en el periódico en el que ejercía.

“Trabajar en El País era el sueño de cualquier periodista español, pero ahora hay gente tan desesperada que se está yendo, a veces incluso con la sensación de que la situación ha alcanzado niveles de censura.” Así de claro lo contaba Aguilar al diario neoyorquino el pasado fin de semana e igual de claros fueron en el Grupo Prisa cuando el martes llamaron al conocido periodista y le comunicaron que no iba a seguir escribiendo su habitual columna que, desde 1994, aparece de forma semanal en El País. Aguilar explicaba que, en los últimos años, las líneas editoriales de los grandes periódicos españoles están fuertemente condicionadas por los intereses de los acreedores y del Gobierno.

Tres años atrás, Aguilar ya tuvo problemas del mismo tipo cuando El País le censuró una de sus columnas en la que hablaba de Mariano Rajoy y su salario como registrador de la propiedad. Lo explica en esta entrevista con Jot Down.

¿Existe de verdad censura en los medios españoles?

Como bien se refleja en el reportaje de The New York Times, los grandes medios de comunicación españoles están fuertemente controlados por las grandes empresas y por el Gobierno.

Para entender esto es necesario remontarse al 2008, con el inicio de la crisis. La recesión económica, sumado al auge de internet, creó una situación de desestabilidad económica en los medios, lo que supuso un crecimiento enorme de sus deudas. Para evitar la quiebra se realizaron despidos masivos (cerca de 11.000 periodistas perdieron su trabajo) y el gobierno convenció a los bancos para que compraran las deudas de los medios. Tras la compra de las deudas, los bancos cambiaron esta deuda por acciones y se hicieron con parte del control de éstos.

Ahora los bancos son, en parte, propietarios, lo que propicia que las noticias que no beneficien a la banca sean censuradas e incluso suprimidas. Una situación muy dañina para la libertad de expresión y la independencia de los medios similar a la que se vivió en el siglo XIX.

El ejemplo más claro es el de El País y su empresa matriz, el Grupo Prisa. Con la crisis, la empresa liderada por Cebrián acumuló una gran deuda y fue salvado de la quiebra “in extremis.” Ahora, sentados en el consejo de administración del grupo se encuentras miembros del Santander, La Caixa, HSBC y firmas como Telefónica.

La situación de RTVE

El caso de RTVE es distinto. El Gobierno del Partido Popular ha ejercido durante su mandato un férreo control sobre la televisión y radio públicas. Para ello, Rajoy y su equipo se encargaron de modificar la ley para poder nombrar al presidente de RTVE sin el consenso de los demás partidos. Además, a los debates se han incorporada nuevos tertulianos de ideología muy próxima al gobierno y, en palabras de los propios trabajadores, las noticias que pueden dañar al Partido Popular son manipuladas y censuradas.

La televisión y la radio públicas han perdido en estos años una calidad periodística notable a causa de estas medidas más similares a un régimen autoritario que al sistema democrático donde vivimos. Siempre se habla del modelo que se debe seguir es el de la BBC, y para ello son necesarias políticas estatales que alejen a RTVE del partidismo y la propaganda y lo acerquen a la imparcialidad que en teoría un medio público debe tener.

Fuente de la imagen: www.apmadrid.es




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.